Romance La Esposa Infiel Metrica

Aquí encontrarás todo sobre Romance La Esposa Infiel Metrica. El hermosura de las mujeres maduras nadie es ningún enigma: todas entendemos que, tratándose de cuidar nuestro aspecto, embargo tenemos la opción de dejarnos consistir exigentes.

Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Se encontraba hot , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y luego me dio un abrazo. Si bien el abrazo fue corto parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a ver la gruta del hombre de Sam, mientras que Taylor y yo preparábamos la cena.

Mientras follábamos, me imaginé a Taylor tumbada a mi lado con mi Bryan encima de ella, follando. Aunque era extraño meditar en mi hombre teniendo sexo con otra mujer, me excitaba mi pequeña fantasía. No dejaba de preguntarme si verdaderamente podría llevarla a cabo y dejar que su polla entrara en otra mujer.

Oh, Dios mío , hazlo, rogó , y Victoria movió de manera lenta su mano arriba y por debajo de la longitud de su polla. Desgraciadamente , se movieron ligeramente y, desde mi ángulo, no pude ver todo cuanto ocurría, pero, tras un tiempo reducido , él emitió un poderoso gemido y pude ver su semen cayendo al suelo. Joder, mencionó que era lo mucho más cachondo que había hecho nunca.

Esa noche, tras la cena, Bryan se acomodó para ver la televisión. Sujeté la mano de Bryan diciéndole que quería ir a nuestra cama y follar. Tener sexo no era una palabra que usara muy de manera frecuente , conque Bryan supo que algo pasaba. Evidentemente , no discutió. Bryan me preguntó qué me había pasado mientras que introducía su polla en mi húmedo coño. Le dije que se callara y me follase. Haciendo lo que le afirmaban , Bryan me metió la polla cada vez más fuerte. Mi cuerpo se estremeció con el más destacable orgasmo que había tenido en meses. Bryan no bajó el ritmo hasta que gruñó poderosamente , llenando mi coño con su semen.

No obstante , lo más excitante que sucedió desde mi criterio es, a primer aspecto , extremadamente insulso relacionado con lo anterior. Debe ver con mi mujer (por supuesto ) pero no supone una gran cantidad de sexo.

Al cabo del rato , el vino comenzaba a hacer efecto en mí y salí de la carpa para tomar algo de aire fresco. Paseé un rato por el enorme jardín y después me dirigí a los lujosos baños portátiles de la parte posterior de la carpa para hacer pis. En el momento en que llegué allí me hallé con un pequeño problema , ya que había un inconveniente con las cisternas y las cosas se estaban desbordando. Dave, nuestro anfitrión, se disculpó exuberantemente y me señaló que entrara en la vivienda para usar uno de los baños.

De pronto tuve un momento de cordura. Debía grabarlo para la posteridad. Saqué mi móvil inteligente y, con mucho cuidado , les hice una foto. No era la mejor de las fotos , tomada a través de una puerta relativamente abierta, pero mejor que nada.

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Creí que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las tetas , a eso que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras que bailaba enfrente de él. Taylor, al igual que yo, terminó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose a fin de que sus pezones estuviesen a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y ha dicho : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

¿Porque se quiere Romance La Esposa Infiel Metrica?

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Pensé que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las lolas , a eso que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras bailaba enfrente de él. Taylor, al igual que yo, acabó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose a fin de que sus pezones estuviesen a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y dijo : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

Proseguimos comentando y Taylor sugirió que fuésemos despacio. Me dijo que cuando te metes de lleno por el momento no puedes volver atrás. Incluso sacó a relucir la idea de la que había hablado Tiffany, un intercambio suave. Taylor creyó que el punto de partida podría ser sencillamente estar en presencia de otra pareja desnuda o que Bryan y yo nos desnudáramos delante de otra persona. Sugirió que podíamos ir punto por punto y que si en algún momento nos sentíamos incómodos pararíamos. Dijo que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

Cuando estábamos terminando , Taylor mencionó que debía emplear el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Ámbas mencionamos cómo los chicos actuaban como si se conocieran desde hace años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuésemos a cenar el sábado durante la noche para tener un tanto más de privacidad. Ella dijo que no había presión para llevar a cabo nada, solo una comida. Acepté, pero tenía un gran nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los planes.

La vivienda de Hermosa resultó ser un lugar bastante grande ubicado en su propio lote en las afueras de un pueblo muy pintoresco a las afueras de Norwich. La ceremonia se festejó en una encantadora iglesia local y todos regresamos a la vivienda , donde la recepción se celebró en una carpa sobre el césped.

Cerré la puerta del baño y me hundí en el suelo. No podía creer lo que terminaba de suceder. ¡Era sencillamente la cosa mucho más cachonda, mucho más rancia, más sucia y mucho más fabulosa que había experimentado jamás! ¡Y Victoria no se había quitado la ropa! Mi poronga proseguía fuera y me hallé pajeándome como un desquiciado. Tras un tiempo reducido , ¡disparé la mayor carga de toda mi vida!

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

De súbito tuve un momento de cordura. Debía grabarlo para la posteridad. Saqué mi móvil inteligente y, con mucho precaución , les hice una fotografía. No era la mejor de las fotografías , tomada a través de una puerta parcialmente abierta, pero mejor que nada.

Tenía una imagen en mi cabeza de la mujer que íbamos a entender. Alguien con maquillaje abultado , vestida como una prostituta que hablaba como un marinero. La mujer que se sentó a la mesa con nosotros no era nada de eso. Se presentó como Taylor. Iba vestida de manera conservadora y hablaba bien, parecía mucho más la chavala de al costado que otra cosa. Me sentí culpable por meditar en ella como una prostituta. Teníamos una mesa alejada que nos dejaba charlar sin temor a que nos escucharan. Charlamos durante un rato para conocernos, nada sexual, sólo hablas sobre nosotros. Sé que no dejaba de mirarla pensando parece tan habitual. Aunque era unos diez años mayor que yo, me sentí muy cómodo con ella, y vi por qué Tiffany congenió con ella tan velozmente.

Proseguimos comentando y Taylor sugirió que fuéramos despacio. Me mencionó que una vez que te metes de lleno ya no puedes volver atrás. Aun sacó a resplandecer la idea de la que había hablado Tiffany, un trueque suave. Taylor creyó que el punto de partida podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desviste o que Bryan y yo nos desnudáramos delante de otra persona. Sugirió que podíamos ir pasito a pasito y que si en algún momento nos sentíamos incómodos pararíamos. Dijo que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

Estaba a puntito de decir que no, pero mi cabeza dijo qué demonios. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me acerqué a Bryan para darle una buena mirada, terminando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué ocurre con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome para que tuviera una buena vista de mis tetas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me agaché , dándole una gran vista de mi trasero solamente cubierto. Entonces me volví plantando mis labios en los de Sam. Instantaneamente miré a Bryan, asustada por si se enojaba , pero estaba aplaudiendo.

La siguiente vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un buen polvo después de charlar del trueque de parejas y que quería saber más. Tiffany sabía que los 2 éramos vírgenes cuando nos conocimos y que sólo habíamos estado el uno con el otro , conque se sorprendió mucho de que nos lo planteáramos. Tiffany comprendió que sólo estábamos hablando de ello. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desvisto con otro hombre y bastante menos había tocado el pene de otro hombre. Por mucho que fuera una bonita fantasía no se encontraba seguro de poder hacerlo realmente.