Relato Esposa Infiel Fontanero

Junto encontrarás todo acerca de Relato Esposa Infiel Fontanero. El hermosura de las mujeres maduras nadie es ningún secreto: todas entendemos que, tratándose de beneficiar nuestro aspecto, nadie tenemos la oportunidad de dejarnos consistir exigentes.

Además de nuestros anfitriones, ni Victoria ni yo conocíamos a nadie , por lo que la charla fue un poco forzada y, como resultado, ámbas decidimos dedicarnos a beber vino y disfrutar lo más bien que se pueda. Bueno, tres botellas de Zinfandel después nos lo pasamos bastante superior. Mi mujer, en el momento en que se ha lubricado lo suficiente con el alcohol, se transforma invariablemente en el alma de cualquier fiesta , y de pronto se realizó amiga de todo el mundo. En tales situaciones , siempre y en todo momento fué en especial popular entre los hombres. Es lo que siempre y en todo momento describo como una mujer de hombres, en el sentido de que prefiere la compañía de los hombres a la de las mujeres, y habla con ellos prácticamente de hombre a hombre, lo que parece encantarles. Espero que se comprenda lo que estoy tratando de decir.

Mi mujer y yo hemos descubierto hace parcialmente poco el placer del sexo extraconyugal. No a lo grande, pero, en las situaciones adecuadas , hemos cedido a nuestras fantasías, antes escondes , y verdaderamente hemos cumplido una o 2 de ellas. Debo aceptar que los dos lamentamos bastante los 30 años anteriores de matrimonio, en los que nos dejamos llevar por las convenciones y ninguno de los dos deseó aceptar nuestros deseos mucho más profundos ante el otro. Si hubiéramos conocido antes lo que el otro sentía verdaderamente por el sexo, podríamos haber tenido un matrimonio aún mejor. 30 años desperdiciados, pero todo lo que tenemos la posibilidad de llevar a cabo ahora es procurar recuperar el tiempo perdido.

Cuando estábamos terminando , Taylor mencionó que tenía que utilizar el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Las dos comentamos de qué manera los chicos actuaban tal y como si se conociesen desde hace años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuésemos a cenar el sábado durante la noche para tener un poco más de intimidad. Ella mencionó que no había presión para llevar a cabo nada, solo una comida. Acepté, pero tenía un enorme nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los proyectos.

De todas maneras , no tardó bastante en verse rodeada por un grupo de hombres, la mayoría de ellos amigos del novio, todos ellos veinteañeros. Más allá de que ella les doblaba la edad, eran como abejas alrededor de un tarro de miel. La he visto de este modo muchas veces anteriores y, como es costumbre , me limité a sentarme y dejar que prosiguiera adelante. Al fin y al cabo , jamás se había transformado en algo más que una broma amistosa.

En la percha había un tanga negro de encaje y un pequeño grupo de sujetador push-up. No pude evitar meditar que no iba a cubrir mucho. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un instante , pero por último me di cuenta de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanguita tampoco cubría mucho.

Taylor sacó una caja de Victoria Secret de debajo de la cama. Dijo que Tiffany le había dado mi talla y que aguardaba que le quedara bien. Abrí la caja y hallé lencería rosa. Encontré la etiqueta que afirmaba que se trataba de un baby doll peek-a-boo. Tenía volantes, era sexy y muy transparente. Taylor me sugirió que me la probara. Tras algunas protestas , acepté. Entré en el baño y me puse el traje. Me puse el tanga y me percaté de que mi culo no se encontraba cubierto en absoluto ; el tirante me entraba por el trasero. Me ajusté los tirantes del top baby doll para que me cubriera las tetas lo mejor posible. El sujetador llevaba una lona transparente con volantes que cubría el sujetador hasta la parte superior de las bragas, pero no pasaba del ombligo.

Los chicos salieron de la cueva de hombres charlando. Bryan estaba desvariando sobre la gruta de hombre de Sam diciendo que era lo que todos y cada uno de los chicos desean. Taylor miró a Sam y le pidió que me mostrara su gruta de hombre mientras que Bryan la ayudaba en la cocina. Sam me cogió de la mano y sin mediar palabra nos vamos a la planta baja.

Me pareció una enorme iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que ya sabía su contestación. Taylor no hablaba mucho de su marido pero mientras que llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y mencionó que me agradaría bastante Sam y me guiñó un ojo.

¿Porque se quiere Relato Esposa Infiel Fontanero?

En la percha había un tanguita negro de encaje y un pequeño conjunto de sujetador push-up. No pude evitar pensar que no iba a cubrir mucho. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un momento , pero finalmente me di cuenta de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanguita tampoco cubría mucho.

Como ya he dicho, hemos cumplido ciertas de nuestras fantasías, empezando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por un par de noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a dos hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Otro dilema. ¿Qué debo realizar ahora? En verdad , en esta ocasión me resultó fácil. Ver a mi mujer en similar posición , siendo tocada por un terminado irreconocible , veinticinco años más joven que ella, gimiendo de forma fuerte y profiriendo toda clase de obscenidades era algo realmente fantástico. Me di cuenta de que estaba jugando conmigo mismo mediante mis pantalones y que se encontraba duro como una piedra. De hecho , no recuerdo estar jamás tan duro. Me bajé las bragas y me salió la polla. Y allí estaba yo, a tres metros de mi mujer, mientras un joven la llevaba a un estremecedor orgasmo.

Nuestra búsqueda de aventuras sexuales sigue , pero puedo decir francamente que, con independencia de lo que hagamos, para mí nada superará nuestra experiencia de aquella noche.

Oh, Santo dios , hazlo, rogó , y Victoria movió poco a poco su mano arriba y abajo de la longitud de su polla. Desgraciadamente , se movieron levemente y, desde mi ángulo, no pude ver todo cuanto ocurría, pero, tras muy poco tiempo , él emitió un poderoso gemido y pude ver su semen cayendo al suelo. Joder, dijo que era lo más cachondo que había hecho nunca.

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

En el momento en que estábamos finalizando , Taylor dijo que debía utilizar el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Ámbas mencionamos de qué forma los chicos actuaban tal y como si se conocieran desde hace unos años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuésemos a cenar el sábado por la noche para tener un poco mucho más de intimidad. Ella dijo que no había presión para llevar a cabo nada, sólo una cena. Acepté, pero tenía un gran nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los proyectos.

La próxima vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un óptimo polvo tras hablar del trueque de parejas y que deseaba comprender mucho más. Tiffany sabía que los dos éramos vírgenes en el momento en que nos conocimos y que sólo habíamos estado uno con otro , así que se sorprendió bastante de que nos lo planteáramos. Tiffany entendió que sólo estábamos hablando de ello. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desnudo con otro hombre y bastante menos había tocado el pene de otro hombre. Por mucho que fuera una bonita fantasía no estaba seguro de poder hacerlo realmente.

Sabes qué, Megan, parece que nosotras 2 estamos prácticamente desnudas y nuestros hombres calientes están totalmente vestidos. Voy a ayudar a Sam a quitarse algo de ropa si te parece bien. Te voy a dejar a ti de qué manera está vestido tu marido, ha dicho Taylor, quitándole la camisa a Sam.

En el final de nuestra conversación , Tiffany mencionó la iniciativa de un intercambio suave. Explicó que con un intercambio despacio ámbas parejas tendrían sexo con sus cónyuges en la misma habitación que otra pareja. Dijo que había oído que a algunos les semeja una aceptable forma de iniciar o de ver si realmente desean realizar el trueque de parejas. Cuando le pregunté a Tiffany si ella y Greg estarían dispuestos , me mencionó que no era una buena idea. Si no funcionaba podría arruinar nuestra amistad.

La cena estaba en la mesa, pero parecía que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se apartó algo de Taylor cuando ascendemos. Taylor me sirvió otra gran copa de vino. Rápidamente tomé otro gran trago. Sin ser un gran bebedor, se encontraba empezando a sentir un pequeño zumbido. La charla en la cena fue precisamente de naturaleza más sexual que la cena de la otra noche. Bryan asimismo se metía en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de gracietas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan con frecuencia mientras coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero incluso me estaba sintiendo cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Prácticamente al final de la cena Taylor mencionó que tenía un obsequio para mí arriba y deseaba enseñármelo después de adecentar los platos. Protesté que no debía comprarme nada y hasta Sam se encogió de hombros como si no supiera lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos para que las chicas pudieran subir.