Mi Esposa Es Infiel Por Mastubarse Pensando en Otro Hombre

Lo que nunca te afirmaron sobre Mi Esposa Es Infiel Por Mastubarse Pensando en Otro Hombre. La belleza de las mujeres maduras no es ningún misterio : todas sabemos que, tratándose de cuidar nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser estrictos.

Taylor nos anunció mientras bajábamos las escaleras. Las cabezas de los chicos se viraron y luego se han quedado viendo. Los chicos nos aplaudieron y abuchearon. Debí admitir que me sentía hot ; el zumbido del vino ayudó. Taylor dio una vuelta, dejando entrever lo que llevaba debajo. Me miró y dijo que era mi turno.

Me pareció una enorme iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que sabía su contestación. Taylor no hablaba mucho de su marido pero mientras llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y mencionó que me agradaría bastante Sam y me guiñó un ojo.

Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Estaba hot , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y luego me dio un abrazo. Aunque el abrazo fue corto parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a conocer la gruta del hombre de Sam, mientras Taylor y yo preparábamos la cena.

La próxima vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un óptimo polvo tras hablar del trueque de parejas y que deseaba entender mucho más. Tiffany sabía que los 2 éramos vírgenes cuando nos conocimos y que solo habíamos estado el uno con el otro , así que se sorprendió bastante de que nos lo planteáramos. Tiffany comprendió que solo hablábamos de ello. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desvisto con otro hombre y mucho menos había tocado el pene de otro hombre. Por mucho que fuera una bonita fantasía no estaba seguro de poder hacerlo realmente.

Mi estómago se revolvía mientras bajábamos las escaleras. La mano de Sam se encontraba muy caliente manteniendo la mía. Debía aceptar que era pasmante , un enorme televisor y varios recuerdos deportivos.

Tuve que aceptar ante Bryan que me intrigaba la idea del swinging, pero le recordé que sólo había estado desnuda con él, ni charlar de tener sexo con otra persona. Hablamos un tanto más sobre el intercambio de parejas mientras que yo acariciaba la polla de Bryan. Tras volver a tener sexo , Bryan y yo acordamos que hablaría con Tiffany un poco mucho más. Ninguno de los dos creyó que podría tener sexo con otros, pero, con lo excitados que estábamos, decidimos que no podía hacer daño hablar un poco más de esto.

Tenía una imagen en mi cabeza de la mujer que íbamos a comprender. Alguien con maquillaje abultado , vestida como una prostituta que hablaba como un marinero. La mujer que se sentó a la mesa con nosotros no era nada de eso. Se presentó como Taylor. Iba vestida de manera conservadora y charlaba bien, parecía mucho más la chica de al lado que otra cosa. Me sentí culpable por meditar en ella como una prostituta. Teníamos una mesa apartada que nos permitía hablar sin miedo a que nos escucharan. Hablamos durante un rato para conocernos, nada sexual, solo conversas sobre nosotros. Sé que no dejaba de mirarla pensando semeja tan habitual. Aunque era unos diez años mayor que yo, me sentí muy cómodo con ella, y vi por qué razón Tiffany congenió con ella tan de manera rápida.

Quedamos en un Outback Steak House, suponiendo que los chicos querrían un filete. Taylor y Sam ahora estaban allí esperándonos. Sam tampoco era lo que yo esperaba. Le había dicho a Bryan de camino al restaurante que esperaba que tuviera sobrepeso, un bigote de estrella del porno y que fuera muy ruidoso. Era mucho más grande de lo que aguardaba , pero de corte limpio, en forma y vestido de manera conservadora. Él y Bryan simpatizaron enseguida, comentando de deportes y tomando cerveza eran como viejos amigos. Para ser diez años mayores que Bryan y yo, parecíamos tener mucho en común con ellos. No hubo presión y, de hecho , no hubo ninguna charla sexual. Yo proseguía viendo a escondidas a Sam, intentando de imaginarme de qué manera se vería desnudo.

¿Porque se quiere Mi Esposa Es Infiel Por Mastubarse Pensando en Otro Hombre?

Por último , Tiffany rompió el hielo sexual pidiéndole a Taylor que me contara de qué manera se iniciaron en el intercambio de parejas. Taylor me habló de su filosofía: que el sexo y el amor se pueden dividir. Al paso que ella y su marido hacen el amor entre ellos, con otros es solo tener sexo. Follar puede ser con o sin emoción y sólo por el puro placer de llevarlo a cabo. Nunca lo había pensado de esta manera , pero me dio la sensación de que tenía sentido. Taylor me mencionó que pensara en tener sexo tal y como si fuera un deporte, pero desvisto , en el que se cambia de equipo de vez en cuando.

Estaba a puntito de decir que no, pero mi cabeza dijo qué demonios. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me acerqué a Bryan para ofrecerle una aceptable mirada, terminando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué ocurre con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome a fin de que tuviera una aceptable vista de mis lolas. Para sorpresa de todos, incluso la mía, me di la vuelta y me incliné , dándole una enorme vista de mi trasero solamente cubierto. Luego me volví plantando mis labios en los de Sam. Rápidamente miré a Bryan, atemorizada por si se enojaba , pero estaba aplaudiendo.

Acabamos la universidad y nos casamos, estableciéndonos en nuestra nueva vida de pareja trabajadora casada. Si bien proseguía gozando de nuestro sexo, tuve que aceptar que nuestra vida sexual se se encontraba volviendo algo hastiada. Bryan y yo comenzamos a ir al gimnasio para ponernos en forma. El ejercicio que hicimos nos hizo entusiasmarnos más con el sexo y hablar de él. Bryan comentó que había sentido que los chicos del gimnasio me miraban más. Me sorprendió oírle decir que le agradaba que otros chicos me miraran de esa manera. Probamos algunas posiciones nuevas , pero los dos sentíamos que nuestra vida sexual estaba en la rutina. Fue durante una comida con una buena amiga que nuestra vida sexual se encaminó hacia un gran cambio.

Otro problema. ¿Qué debo llevar a cabo ahora? De hecho , en esta ocasión me resultó simple. Ver a mi mujer en semejante posición , siendo tocada por un terminado irreconocible , veinticinco años más joven que ella, gimiendo de forma fuerte y profiriendo toda clase de indecencias era algo verdaderamente fantástico. Me di cuenta de que estaba jugando conmigo mismo por medio de mis pantalones y que se encontraba duro como una piedra. De hecho , no recuerdo haber estado nunca tan duro. Me bajé las bragas y me salió la polla. Y allí se encontraba yo, a tres metros de mi mujer, mientras que un joven la llevaba a un emocionante orgasmo.

La vivienda de Hermosa resultó ser un lugar bastante grande situado en su propio lote en las afueras de un pueblo muy pintoresco en las afueras de Norwich. La ceremonia se celebró en una atractiva iglesia local y todos regresamos a la casa , donde la recepción se celebró en una carpa sobre el césped.

¿Las maduras les encantan a los personajes jóvenes?

En la percha había un tanguita negro de encaje y un pequeño conjunto de sujetador push-up. No pude evitar meditar que no iba a cubrir mucho. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un instante , pero al final me percaté de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanga tampoco cubría mucho.

Bryan ya escuchaste a nuestra anfitriona, tenemos que realizar lo que ella dice , dije, en este momento quitándole la camisa a Bryan. En el momento en que conseguí quitarle la camisa a Bryan miré hacia atrás para ver los pantalones de Sam bajando, pero también me percaté de que Sam tenía el sujetador de Taylor en sus manos. Bryan también se había dado cuenta. Oh,¿asimismo los pantalones? Semeja que se te están bajando los pantalones, niña , le dije a Bryan. Con Bryan solo en lencería nos acomodamos nuevamente en el sofá.

Quedamos en un Outback Steak House, pensando que los chicos desearían un filete. Taylor y Sam ahora estaban allí aguardándonos. Sam tampoco era lo que yo esperaba. Le había dicho a Bryan de sendero al lugar de comidas que aguardaba que tuviera sobrepeso, un bigote de estrella del porno y que fuera muy ruidoso. Era más grande de lo que esperaba , pero de corte limpio, en forma y vestido de manera conservadora. Él y Bryan congeniaron enseguida, comentando de deportes y bebiendo cerveza eran como viejos amigos. Para ser diez años mayores que Bryan y yo, parecíamos tener bastante en común con ellos. No hubo presión y, de hecho , no hubo ninguna conversación sexual. Yo seguía viendo a ocultas a Sam, intentando de imaginarme de qué forma se vería desnudo.

Seguimos hablando y Taylor sugirió que fuéramos despacio. Me dijo que en el momento en que te metes de lleno ya no puedes regresar atrás. Aun sacó a resplandecer la idea de la que había hablado Tiffany, un trueque despacio. Taylor creyó que el punto de partida podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desviste o que Bryan y yo nos desnudáramos delante de otra persona. Sugirió que podíamos ir punto por punto y que si en algún momento nos sentíamos incómodos pararíamos. Mencionó que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

Proseguimos comentando y Taylor sugirió que fuésemos despacio. Me dijo que una vez que te metes de lleno por el momento no puedes regresar atrás. Incluso sacó a resplandecer la iniciativa de la que había hablado Tiffany, un intercambio suave. Taylor pensó que el punto de inicio podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desnuda o que Bryan y yo nos desnudáramos enfrente de otra persona. Sugirió que podíamos ir paso a paso y que si en algún instante nos sentíamos incómodos pararíamos. Mencionó que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.