Libro a La Esposa Infiel Le Encanta Por Atras

Aquende encontrarás todo acerca de Libro a La Esposa Infiel Le Encanta Por Atras. La hermosura de las mujeres maduras embargo es ningún enigma: todas entendemos en comparación a, tratándose de beneficiar nuestro aspecto, no tenemos la oportunidad de dejarnos ser exigentes.

Mientras que follábamos, me imaginé a Taylor tumbada a mi lado con mi Bryan encima de ella, teniendo sexo. Aunque era extraño meditar en mi hombre follando con otra mujer, me excitaba mi pequeña fantasía. No dejaba de preguntarme si verdaderamente podría llevarla a cabo y dejar que su polla entrara en otra mujer.

Debí admitir frente Bryan que me intrigaba la idea del swinging, pero le recordé que solo había estado desnuda con él, ni charlar de tener sexo con otra persona. Charlamos un tanto mucho más sobre el trueque de parejas mientras que yo acariciaba la poronga de Bryan. Después de regresar a tener sexo , Bryan y yo acordamos que hablaría con Tiffany un tanto más. Ninguno de los dos pensó que podría tener sexo con otros, pero, con lo excitados que estábamos, decidimos que no podía realizar daño hablar un tanto mucho más de ello.

Estaba a punto de decir que no, pero mi cabeza dijo qué diablos. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me aproximé a Bryan para ofrecerle una buena mirada, terminando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué ocurre con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome a fin de que tuviera una aceptable vista de mis tetas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me agaché , dándole una enorme vista de mi culo solamente cubierto. Luego me volví plantando mis labios en los de Sam. En el instante miré a Bryan, asustada por si se enfadaba , pero se encontraba aplaudiendo.

Una vieja amiga de Victoria nos invitó a una boda en Norfolk. Se formaron juntas como enfermeras y, aunque hoy día solamente se ven, han mantenido el contacto, aunque solo sea en Navidad y en los cumpleaños. Mi mujer es la madrina de la hija mayor de Hermosa y era el día de su boda. Las funcionalidades de madrina de Victoria hace un tiempo que han caducado y solamente conocía a la novia. No obstante , como es socialmente acertado , nos habían invitado al enorme día.

Tardé en aliviarme lo bastante para regresar a la carpa. Nadie parecía haberme echado de menos y encontré a Victoria comentando con su amiga Hermosa. Oh, ahí estás , dijo , ¿dónde has estado? Saqué mi teléfono del bolsillo y le mostré la foto que había tomado. Fue muy divertido , ella no sabía qué decir o llevar a cabo. Allí se encontraba , enfrente de su amiga, mirando una fotografía de ella misma siendo bien tocada por entre los otros invitados , un hombre 25 años mucho más joven.

De pronto tuve un momento de cordura. Tenía que grabarlo para la posteridad. Saqué mi móvil y, con mucho precaución , les hice una foto. No era la mejor de las fotografías , tomada a través de una puerta relativamente abierta, pero mejor que nada.

Además de nuestros anfitriones, ni Victoria ni yo conocíamos a nadie , por lo que la charla fue un tanto forzada y, como resultado, las dos decidimos dedicarnos a tomar vino y disfrutar lo mejor posible. Bueno, tres botellas de Zinfandel después nos lo pasamos bastante superior. Mi mujer, una vez que se ha lubricado lo bastante con el alcohol, se convierte invariablemente en el alma de cualquier celebración , y de repente se hizo amiga de todo el mundo. En tales situaciones , siempre y en todo momento ha sido especialmente popular entre los hombres. Es lo que siempre describo como una mujer de hombres, en el sentido de que prefiere la compañía de los hombres a la de las mujeres, y charla con ellos prácticamente de hombre a hombre, lo que parece encantarles. Espero que se comprenda lo que trato de decir.

Debí aceptar frente Bryan que me intrigaba la idea del swinging, pero le recordé que solo había estado desnuda con él, ni hablar de tener sexo con otra persona. Hablamos un tanto más sobre el trueque de parejas mientras que yo acariciaba la poronga de Bryan. Tras regresar a follar , Bryan y yo acordamos que hablaría con Tiffany un tanto mucho más. Ninguno de los dos pensó que podría tener sexo con otros, pero, con lo excitados que estábamos, decidimos que no podía llevar a cabo daño charlar un tanto mucho más de ello.

¿Porque se desea Libro a La Esposa Infiel Le Encanta Por Atras?

En la percha había un tanga negro de encaje y un pequeño grupo de sujetador push-up. No pude eludir pensar que no iba a cubrir mucho. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un momento , pero finalmente me di cuenta de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanga tampoco cubría mucho.

En el momento en que estábamos finalizando , Taylor mencionó que debía emplear el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Las dos comentamos cómo los chicos actuaban como si se conociesen desde hace años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuésemos a cenar el sábado por la noche para tener un poco mucho más de intimidad. Ella mencionó que no había presión para llevar a cabo nada, solo una cena. Acepté, pero tenía un gran nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los planes.

Le confié a Taylor que Bryan y yo éramos vírgenes cuando nos conocimos. Taylor dijo que eso era muy romántico y que comprendía si nuestras opiniones sobre el sexo eran distintas y no deseábamos probar el intercambio de parejas. Ella nunca empujaría a absolutamente nadie a algo que no quisiese llevar a cabo. Le pareció bonito que la única poronga que había visto y tocado fuera la de mi marido.

La cena estaba en la mesa, pero parecía que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se separó algo de Taylor en el momento en que subimos. Taylor me sirvió otra enorme copa de vino. Rápidamente tomé otro enorme trago. Sin ser un enorme bebedor, se encontraba comenzando a sentir un pequeño zumbido. La charla en la cena fue ciertamente de naturaleza más sexual que la cena de la otra noche. Bryan también se estaba metiendo en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de bromas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan con frecuencia mientras que coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero aun me sentía cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Prácticamente al final de la cena Taylor mencionó que tenía un regalo para mí arriba y quería enseñármelo tras limpiar los platos. Protesté que no tenía que comprarme nada y hasta Sam se encogió de hombros como si no supiera lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos para que las chicas tengan la posibilidad de subir.

Taylor sacó una caja de Victoria Secret de bajo la cama. Dijo que Tiffany le había dado mi talla y que aguardaba que le quedara bien. Abrí la caja y encontré lencería rosa. Hallé la etiqueta que afirmaba que tenía que ver con un baby doll peek-a-boo. Tenía volantes, era sexy y muy transparente. Taylor me sugirió que me la probase. Después de algunas manifestaciones , acepté. Entré en el baño y me puse el traje. Me puse el tanguita y me percaté de que mi culo no se encontraba cubierto en lo más mínimo ; el tirante me entraba por el culo. Me ajusté los tirantes del top baby doll para que me cubriese las tetas lo mejor posible. El sujetador llevaba una lona transparente con volantes que cubría el sujetador hasta la parte superior de las bragas, pero no pasaba del ombligo.

¿Las maduras les encantan a los personajes jóvenes?

Taylor sacó una caja de Victoria Secret de bajo la cama. Mencionó que Tiffany le había dado mi talla y que esperaba que le quedara bien. Abrí la caja y hallé lencería rosa. Hallé la etiqueta que afirmaba que se trataba de un baby doll peek-a-boo. Tenía volantes, era hot y muy transparente. Taylor me sugirió que me la probara. Después de algunas protestas , acepté. Entré en el baño y me puse el traje. Me puse el tanga y me percaté de que mi culo no se encontraba cubierto en absoluto ; el tirante me entraba por el culo. Me ajusté los tirantes del top baby doll para que me cubriera las tetas lo más bien que se pueda. El sujetador llevaba una lona transparente con volantes que cubría el sujetador hasta la parte de arriba de las bragas, pero no pasaba del ombligo.

Cogiendo el vaso, me tomé un enorme trago. Taylor comentó lo sexy que me veía y que Sam estaría viendo mis tetas toda la noche. Me sonrojé a sabiendas de que esa era la reacción que aguardaba.

En la percha había un tanga negro de encaje y un pequeño conjunto de sujetador push-up. No pude eludir meditar que no iba a cubrir bastante. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un instante , pero al final me percaté de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanguita tampoco cubría mucho.

Oh, Dios santo , hazlo, rogó , y Victoria movió poco a poco su mano arriba y por debajo de la longitud de su poronga. Lamentablemente , se movieron ligeramente y, desde mi ángulo, no pude ver todo lo que ocurría, pero, al cabo de muy poco tiempo , él emitió un poderoso gemido y pude ver su semen cayendo al suelo. Joder, mencionó que era lo mucho más caliente que había hecho jamás.

Con eso Victoria soltó un rugido desmesurado mientras llegaba al clímax por segunda vez. Prosiguió y siguió , y de hecho vi que sus piernas se doblaban con la fuerza del mismo. Se desplomó contra la pared jadeando fuertemente y lo atrajo contra ella, dándole un largo beso. Muchas gracias, dijo , ha sido increíble, en este momento te toca a ti. La mano de ella bajó la cremallera de la bragueta y desapareció en su interior. Tras juguetear un tanto , reapareció con una polla muy respetable dentro. El radical de la misma brillaba con pre-cum y una gran gota cayó al suelo.