Las Joyas De La Esposa Infiel

Lo que jamás te afirmaron sobre Las Joyas De La Esposa Infiel. La belleza de las mujeres maduras no es ningún misterio : todas entendemos que, tratándose de cuidar nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser rigurosos.

A pesar del orgasmo de mi mujer, el joven seguía ocupado en sus bragas, y pude oír de qué manera lo alentaba con todo tipo de comentarios obscenos. Pude ver que se encontraba muy cerca de correrse nuevamente en el momento en que , horror de horrores, otra pareja subió las escaleras. Victoria estaba bastante ida como para darse cuenta , o aun importarle, y su novedosa amiga se limitó a sonreírles al pasar. Despreocúpate por nosotros, buscamos un dormitorio ha dicho el hombre mientras desaparecían por un pasillo. Podía oírles reír mientras que se marchaban. Terminantemente , escuché las palabras suficientemente mayores para ser su madre.

Debí aceptar ante Bryan que me intrigaba la iniciativa del swinging, pero le recordé que solo había estado desviste con él, ni hablar de tener sexo con otra persona. Hablamos un poco más sobre el trueque de parejas mientras yo acariciaba la polla de Bryan. Después de volver a tener sexo , Bryan y yo acordamos que charlaría con Tiffany un tanto mucho más. Ninguno de los 2 pensó que podría tener sexo con otros, pero, con lo excitados que estábamos, decidimos que no podía realizar daño charlar un tanto más de ello.

De pronto tuve un instante de cordura. Debía grabarlo para la posteridad. Saqué mi móvil inteligente y, con mucho precaución , les hice una foto. No era la mejor de las fotografías , tomada mediante una puerta medianamente abierta, pero mejor que nada.

Con eso Victoria soltó un rugido desmesurado mientras llegaba al clímax por segunda vez. Prosiguió y prosiguió , y en verdad vi que sus piernas se doblaban con la fuerza del mismo. Se desplomó contra la pared jadeando poderosamente y lo atrajo contra ella, dándole un largo beso. Muchas gracias, ha dicho , ha sido increíble, en este momento te toca a ti. La mano de ella bajó la cremallera de la bragueta y desapareció en su interior. Después de juguetear un tanto , reapareció con una poronga muy respetable dentro. El radical de la misma brillaba con pre-cum y una gran gota cayó al suelo.

Cerré la puerta del baño y me hundí en el suelo. No podía creer lo que terminaba de ocurrir. ¡Era simplemente la cosa más cachonda, más rancia, mucho más sucia y mucho más fantástica que había experimentado nunca! ¡Y Victoria ni siquiera se había quitado la ropa! Mi poronga proseguía fuera y me hallé pajeándome como un loco. Tras muy poco tiempo , ¡disparé la mayor carga de toda mi vida!

Proseguimos comentando y Taylor sugirió que fuésemos despacio. Me dijo que cuando te metes de lleno por el momento no puedes regresar atrás. Aun sacó a relucir la idea de la que había hablado Tiffany, un intercambio despacio. Taylor pensó que el punto de partida podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desviste o que Bryan y yo nos desnudáramos enfrente de otra persona. Sugirió que podíamos ir punto por punto y que si en algún momento nos sentíamos incómodos pararíamos. Dijo que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

Al final , tras oír considerablemente más gemidos y respiraciones pesadas, no hice nada de lo previo. En vez de eso, descerrajé la cerradura con bastante precaución y abrí la puerta un poco mucho más despacio. Fuera, al otro lado del rellano, mi mujer se encontraba inmovilizada contra la pared por entre los amigos del novio. Con una mano le tenía atrapados los brazos sobre la cabeza, al tiempo que con la otra le había subido el vestido prácticamente hasta la cintura y en este momento se encontraba muy ocupado dentro de sus bragas. Aunque mi vista no era la mejor, pude ver que tenía por lo menos 2 dedos introducidos en ella y que la estaba tocando vigorosamente por todo lo que valía.

De todas formas , no tardó bastante en verse cercada por un conjunto de hombres, la mayor parte de ellos amigos del novio, todos ellos veinteañeros. Más allá de que ella les doblaba la edad, eran como abejas cerca de un tarro de miel. La he visto de esta manera en muchas ocasiones precedentes y, como de costumbre , me limité a sentarme y dejar que siguiera adelante. Al final de cuenta , jamás se había transformado en algo mucho más que una broma amistosa.

¿Porque se busca Las Joyas De La Esposa Infiel?

Tiffany era una amiga de la universidad que nos conocía a Bryan y a mí desde el instante en que éramos pareja. Hacía unos cuantos meses que no la veía y me comentó mi pérdida de peso, diciéndome lo sexy que me veía. Le dije que Bryan y yo habíamos estado haciendo ejercicio y que me sentía muy bien. Tiffany y yo siempre compartimos todo. Fue la primera persona a la que se lo conté en el momento en que perdí la virginidad. Durante el almuerzo se me escapó que me sentía poco entretenido de nuestra vida sexual. Tiffany me dedicó una sonrisa de asco pero no ha dicho nada. Tiffany llevaba casada el mismo tiempo que nosotros y me percaté de que se se encontraba guardando algo. La pinché en el transcurso de un rato y al final le rogué que me contara su secreto.

Me gustó que las mujeres estuviesen siempre al mando. Acordamos que un buen comienzo sería proceder a cenar con Taylor y su marido a fin de que todos pudiéramos conocernos y no hubiese presión. Sería una aceptable forma de conocernos.

En el final , tras oír considerablemente más gemidos y respiraciones pesadas, no hice nada de lo anterior. En vez de eso, descerrajé la cerradura con mucho precaución y abrí la puerta un tanto mucho más despacio. Fuera, del otro lado del rellano, mi mujer estaba inmovilizada contra la pared por uno de los amigos del novio. Con una mano le tenía atrapados los brazos por encima de la cabeza, al paso que con la otra le había subido el vestido casi hasta la cintura y en este momento se encontraba muy ocupado dentro de sus bragas. Aunque mi vista no era la mejor, pude ver que tenía por lo menos 2 dedos introducidos dentro de ella y que la tocaba vigorosamente por todo lo que valía.

Me pareció una gran iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que ya sabía su contestación. Taylor no charlaba bastante de su marido pero mientras que llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y mencionó que me gustaría mucho Sam y me guiñó un ojo.

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Creí que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las lolas , a eso que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras que bailaba enfrente de él. Taylor, al igual que yo, acabó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose para que sus pezones estuviesen a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y ha dicho : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

Oh, Santo dios , hazlo, suplicó , y Victoria movió de manera lenta su mano arriba y abajo de la longitud de su polla. Lamentablemente , se movieron levemente y, desde mi ángulo, no pude ver todo cuanto ocurría, pero, al cabo de muy poco tiempo , él emitió un poderoso gemido y pude ver su semen cayendo al suelo. Joder, mencionó que era lo mucho más cachondo que había hecho jamás.

Tiffany era una amiga de la universidad que nos conocía a Bryan y a mí desde el instante en que éramos pareja. Hacía un par de meses que no la veía y me comentó mi pérdida de peso, diciéndome lo hot que me veía. Le dije que Bryan y yo habíamos estado realizando ejercicio y que me sentía muy bien. Tiffany y yo siempre compartimos todo. Fue la primera persona a la que se lo conté cuando perdí la virginidad. A lo largo del almuerzo se me escapó que me sentía aburrido de nuestra vida sexual. Tiffany me dedicó una sonrisa de asco pero no dijo nada. Tiffany llevaba casada exactamente el mismo tiempo que nosotros y me di cuenta de que se se encontraba guardando algo. La pinché en el transcurso de un rato y finalmente le rogué que me contara su misterio.

Taylor sacó una caja de Victoria Secret de debajo de la cama. Dijo que Tiffany le había dado mi talla y que esperaba que le quedara bien. Abrí la caja y hallé lencería rosa. Hallé la etiqueta que afirmaba que se trataba de un baby doll peek-a-boo. Tenía volantes, era sexy y muy transparente. Taylor me sugirió que me la probase. Después de ciertas manifestaciones , acepté. Entré en el baño y me puse el traje. Me puse el tanga y me percaté de que mi culo no se encontraba cubierto en absoluto ; el tirante me entraba por el trasero. Me ajusté los tirantes del top baby doll para que me cubriese las lolas lo más bien que se pueda. El sujetador llevaba una tela transparente con volantes que cubría el sujetador hasta la parte de arriba de las bragas, pero no pasaba del ombligo.

Tiffany sugirió que podía hablar con la pareja con la que habían comenzado ; tenían experiencia y eran muy agradables. Si no funcionaba con ellos, no había problema. Tiffany creyó que sería una buena idea almorzar con la mujer de la pareja para ver si me sentía cómodo comentando con ella. Le dije que tenía serias inquietudes sobre la iniciativa , pero acepté almorzar.

La siguiente vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un buen polvo tras hablar del intercambio de parejas y que quería entender más. Tiffany sabía que los 2 éramos vírgenes cuando nos conocimos y que solo habíamos estado el uno con el otro , conque se sorprendió bastante de que nos lo planteáramos. Tiffany comprendió que sólo hablábamos de esto. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desnudo con otro hombre y bastante menos había tocado el pene de otro hombre. Por más que fuera una bonita fantasía no estaba seguro de poder llevarlo a cabo realmente.