Esposas Mejicanas Infieles

Aquende encontrarás todo sobre Esposas Mejicanas Infieles. El hermosura de las mujeres maduras no es ningún secreto: todas entendemos que, tratándose de cuidar nuestro aspecto, no tenemos la opción de dejarnos corresponder exigentes.

Como ahora he dicho, hemos cumplido ciertas de nuestras fantasías, comenzando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por unos cuantos noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a 2 hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Pensé que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las lolas , a lo que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras bailaba enfrente de él. Taylor, al igual que yo, acabó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose para que sus pezones estuvieran a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y dijo : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

Como ahora he dicho, hemos cumplido algunas de nuestras fantasías, comenzando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por un par de noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a 2 hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Cuando estábamos terminando , Taylor dijo que tenía que utilizar el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Las dos mencionamos cómo los chicos actuaban como si se conociesen desde hace unos años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuéramos a cenar el sábado durante la noche para tener un tanto mucho más de privacidad. Ella mencionó que no había presión para hacer nada, solo una cena. Acepté, pero tenía un enorme nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los planes.

Otro dilema. ¿Qué debo realizar en este momento? De hecho , en esta ocasión me resultó fácil. Ver a mi mujer en semejante situación , siendo tocada por un completo irreconocible , veinticinco años mucho más joven que ella, gimiendo fuertemente y profiriendo toda clase de obscenidades era algo realmente fantástico. Me percaté de que estaba jugando conmigo mediante mis pantalones y que estaba duro como una piedra. De hecho , no recuerdo estar nunca tan duro. Me bajé las bragas y me salió la polla. Y allí estaba yo, a tres metros de mi mujer, mientras que un joven la llevaba a un emocionante orgasmo.

La vivienda de Linda resultó ser un lugar bastante grande situado en su propio terreno en las afueras de un pueblo muy pintoresco a las afueras de Norwich. La liturgia se celebró en una atractiva iglesia local y todos regresamos a la vivienda , donde la recepción se festejó en una carpa sobre el césped.

Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Se encontraba hot , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y después me dio un abrazo. Aunque el abrazo fue corto parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a conocer la gruta del hombre de Sam, mientras que Taylor y yo preparábamos la cena.

Tiffany sugirió que podía hablar con la pareja con la que habían comenzado ; tenían experiencia y eran muy agradables. Si no funcionaba con ellos, no había inconveniente. Tiffany creyó que sería una buena idea almorzar con la esposa de la pareja para ver si me sentía cómodo comentando con ella. Le dije que tenía serias dudas sobre la idea , pero acepté almorzar.

¿Porque se desea talentos de Esposas Mejicanas Infieles?

Seguimos comentando y Taylor sugirió que fuéramos despacio. Me dijo que en el momento en que te metes de lleno por el momento no puedes regresar atrás. Aun sacó a relucir la iniciativa de la que había hablado Tiffany, un trueque suave. Taylor pensó que el punto de inicio podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desnuda o que Bryan y yo nos desnudáramos enfrente de otra persona. Sugirió que podíamos ir punto por punto y que si en algún instante nos sentíamos incómodos pararíamos. Mencionó que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

Tiffany era una amiga de la universidad que nos conocía a Bryan y a mí desde que éramos pareja. Hacía unos cuantos meses que no la veía y me comentó mi pérdida de peso, diciéndome lo hot que me veía. Le dije que Bryan y yo habíamos estado realizando ejercicio y que me sentía realmente bien. Tiffany y yo siempre y en todo momento compartimos todo. Fue la primera persona a la que se lo conté cuando perdí la virginidad. A lo largo del almuerzo se me escapó que me sentía aburrido de nuestra vida sexual. Tiffany me dedicó una sonrisa de asco pero no ha dicho nada. Tiffany llevaba casada el mismo tiempo que nosotros y me di cuenta de que se estaba guardando algo. La pinché durante un rato y finalmente le rogué que me contara su misterio.

Me pareció una enorme iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que ya sabía su contestación. Taylor no charlaba bastante de su marido pero mientras que llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y dijo que me agradaría mucho Sam y me guiñó un ojo.

Quedamos en un Outback Steak House, pensando que los chicos desearían un filete. Taylor y Sam ahora estaban allí aguardándonos. Sam tampoco era lo que yo esperaba. Le había dicho a Bryan de sendero al lugar de comidas que esperaba que tuviera sobrepeso, un bigote de estrella del porno y que fuera muy ruidoso. Era mucho más grande de lo que esperaba , pero de corte limpio, en forma y vestido de forma conservadora. Él y Bryan congeniaron enseguida, comentando de deportes y bebiendo cerveza eran como viejos amigos. Para ser diez años mayores que Bryan y yo, parecíamos tener bastante en común con ellos. No hubo presión y, de hecho , no hubo ninguna conversación sexual. Yo proseguía mirando a escondidas a Sam, tratando de imaginarme de qué forma se vería desnudo.

En el final , después de escuchar muchos más gemidos y respiraciones pesadas, no hice nada de lo anterior. En lugar de eso, descerrajé la cerradura con mucho precaución y abrí la puerta un poco mucho más despacio. Fuera, del otro lado del rellano, mi mujer se encontraba inmovilizada contra la pared por entre los amigos del novio. Con una mano le tenía atrapados los brazos sobre la cabeza, al paso que con la otra le había subido el vestido casi hasta la cintura y en este momento estaba muy ocupado dentro de sus bragas. Aunque mi vista no era la mejor, pude ver que tenía al menos 2 dedos introducidos en ella y que la estaba tocando vigorosamente por todo cuanto valía.

¿Las maduras les encantan a los personajes jóvenes?

Bryan y yo éramos vírgenes en el momento en que nos conocimos, pero nuestra virginidad acabó en cama de mi dormitorio en la primavera de nuestro primer año. Habíamos planeado que aguardaríamos a estar en matrimonio para tener sexo, pero una noche de copas nos llevó a estar desnudos en mi cama. Una cosa llevó a la otra y la polla de Bryan encontró su camino en mi coño. Después de eso fuimos como pequeños que hallaron la llave de la tienda de dulces. En nuestro primer año nos fuimos a vivir juntos. Follábamos mucho pero no éramos muy imaginativos. La mayor parte de las veces Bryan se encontraba encima o yo se encontraba encima a fin de que él pudiera jugar con mis lolas mientras que follábamos. Por muy conservadores que fuésemos , nos encantaba tener sexo.

Lo mismo ha dicho mi mujer, pero es posible que lo vuelva a llevar a cabo en algún momento. Con eso, ella se arregló el pelo y el vestido, le cogió la mano y le llevó por las escaleras de vuelta a la recepción.

Cuando estábamos terminando , Taylor mencionó que tenía que utilizar el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Las dos mencionamos cómo los chicos actuaban como si se conociesen desde hace años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuéramos a cenar el sábado durante la noche para tener un poco mucho más de privacidad. Ella mencionó que no había presión para realizar nada, sólo una cena. Acepté, pero tenía un enorme nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los proyectos.

Los chicos salieron de la cueva de hombres charlando. Bryan se encontraba desvariando sobre la gruta de hombre de Sam diciendo que era lo que todos los chicos desean. Taylor miró a Sam y le solicitó que me mostrara su cueva de hombre mientras Bryan la asistía en la cocina. Sam me cogió de la mano y sin mediar palabra nos dirigimos a la planta baja.

Cogiendo el vaso, me tomé un enorme trago. Taylor comentó lo hot que me veía y que Sam estaría mirando mis lolas toda la noche. Me sonrojé a sabiendas de que esa era la reacción que aguardaba.