Esposas Maduras Infieles en Bolas

Lo que nunca te dijeron sobre Esposas Maduras Infieles en Bolas. La belleza de las mujeres maduras no es ningún secreto : todas entendemos que, tratándose de cuidar nuestro aspecto, no tenemos la posibilidad de dejarnos ser rigurosos.

Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Se encontraba sexy , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y luego me dio un abrazo. Si bien el abrazo fue corto parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a conocer la cueva del hombre de Sam, mientras que Taylor y yo preparábamos la cena.

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Creí que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las tetas , a eso que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras que bailaba enfrente de él. Taylor, de la misma yo, acabó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose para que sus pezones estuviesen a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y dijo : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

Bryan y yo éramos vírgenes cuando nos conocimos, pero nuestra virginidad terminó en la cama de mi dormitorio en la primavera de nuestro primer año. Habíamos planeado que esperaríamos a estar en matrimonio para tener sexo, pero una noche de copas nos llevó a estar desnudos en mi cama. Una cosa llevó a la otra y la polla de Bryan halló su sendero en mi coño. Tras eso fuimos como pequeños que hallaron la llave de la tienda de dulces. En nuestro primer año nos fuimos a vivir juntos. Follábamos mucho pero no éramos muy imaginativos. La mayor parte de las veces Bryan estaba encima o yo estaba encima para que él pudiera jugar con mis tetas mientras que follábamos. Por muy conservadores que fuéramos , nos encantaba tener sexo.

Al cabo de un rato , el vino empezaba a llevar a cabo efecto en mí y salí de la carpa para tomar algo de aire limpio. Paseé un rato por el enorme jardín y luego me dirigí a los lujosos baños portátiles de la parte posterior de la carpa para realizar pis. Cuando llegué allí me encontré con un pequeño problema , ya que había un inconveniente con las cisternas y las cosas se estaban desbordando. Dave, nuestro anfitrión, se excusó exuberantemente y me señaló que entrara en la casa para usar uno de los baños.

Nuestra búsqueda de aventuras sexuales prosigue , pero puedo mencionar francamente que, independientemente de lo que hagamos, para mí nada superará nuestra experiencia de aquella noche.

De alguna manera , logró sostener la compostura, bueno, casi , y la llevé a una mesa apacible. Bastardo, susurró, ¿estuviste mirando en todo momento? Le conté precisamente lo que había pasado y, más que nada , el fabuloso efecto que había tenido en mí. Te amé más en ese instante de lo que nunca lo había hecho antes, le dije. Y es totalmente cierto, jamás he popular un instante tan determinante en mi vida.

De todas maneras , no tardó bastante en verse rodeada por un conjunto de hombres, la mayor parte de ellos amigos del novio, todos ellos veinteañeros. Más allá de que ella les doblaba la edad, eran como abejas alrededor de un tarro de miel. La he visto de esta manera muy frecuentemente anteriores y, como siempre , me limité a sentarme y dejar que prosiguiera adelante. Al fin y al cabo , jamás se había convertido en algo más que una broma amistosa.

Proseguimos comentando y Taylor sugirió que fuésemos despacio. Me dijo que en el momento en que te metes de lleno ya no puedes volver atrás. Incluso sacó a resplandecer la iniciativa de la que había hablado Tiffany, un trueque suave. Taylor pensó que el punto de inicio podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desnuda o que Bryan y yo nos desnudáramos enfrente de otra persona. Sugirió que podíamos ir paso a paso y que si en algún momento nos sentíamos incómodos pararíamos. Dijo que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

¿Porque se quiere Esposas Maduras Infieles en Bolas?

Bryan y yo éramos vírgenes en el momento en que nos conocimos, pero nuestra virginidad acabó en la cama de mi dormitorio en la primavera de nuestro primer año. Habíamos planeado que esperaríamos a estar en matrimonio para tener sexo, pero una noche de copas nos llevó a estar desnudos en mi cama. Una cosa llevó a la otra y la polla de Bryan halló su camino en mi coño. Tras eso fuimos como pequeños que hallaron la llave de la tienda de dulces. En nuestro primer año nos fuimos a vivir juntos. Follábamos mucho pero no éramos muy imaginativos. La mayoría de las ocasiones Bryan estaba encima o yo se encontraba encima para que él pudiera jugar con mis lolas mientras que follábamos. Por muy conservadores que fuéramos , nos encantaba tener sexo.

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Creí que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las lolas , a eso que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras que bailaba delante de él. Taylor, exactamente la misma yo, terminó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose a fin de que sus pezones estuvieran a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y ha dicho : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

Tenía una imagen en mi cabeza de la mujer que íbamos a saber. Alguien con maquillaje grueso , vestida como una prostituta que charlaba como un marinero. La mujer que se sentó a la mesa con nosotros no era nada de eso. Se presentó como Taylor. Iba vestida de manera conservadora y hablaba bien, parecía más la chavala de al lado que otra cosa. Me sentí culpable por meditar en ella como una prostituta. Teníamos una mesa alejada que nos dejaba charlar sin temor a que nos escucharan. Hablamos en el transcurso de un rato para conocernos, nada sexual, solo conversas sobre nosotros. Sé que no dejaba de mirarla pensando parece tan normal. Aunque era unos diez años mayor que yo, me sentí muy cómodo con ella, y vi por qué Tiffany congenió con ella tan rápidamente.

Charlamos en susurros durante el resto de la comida; Tiffany me contó de qué manera había sucedido todo y todo sobre la pareja con la que habían intercambiado. Me dijo que la otra pareja tenía experiencia y paciencia. Aunque me sorprendió la iniciativa de tener sexo con otros, no pude denegar la humedad entre mis piernas.

Me pareció una gran iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que ya sabía su contestación. Taylor no hablaba mucho de su marido pero mientras llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y mencionó que me gustaría mucho Sam y me guiñó un ojo.

¿Las maduras les encantan a los personas jóvenes?

Me gustó que las mujeres estuviesen siempre al mando. Acordamos que un buen comienzo sería proceder a cenar con Taylor y su marido a fin de que todos pudiéramos conocernos y no hubiese presión. Sería una aceptable forma de conocernos.

Cerré la puerta del baño y me hundí en el suelo. No podía creer lo que acababa de suceder. ¡Era sencillamente la cosa más cachonda, más rancia, más sucia y mucho más fabulosa que había experimentado jamás! ¡Y Victoria no se había quitado la ropa! Mi poronga proseguía fuera y me encontré pajeándome como un desquiciado. Al cabo de muy poco tiempo , ¡disparé la mayor carga de toda mi vida!

De alguna forma , logró sostener la compostura, bueno, prácticamente , y la llevé a una mesa apacible. Bastardo, susurró, ¿estuviste mirando todo el tiempo? Le conté exactamente lo que había pasado y, sobre todo , el fabuloso efecto que había tenido en mí. Te amé más en ese momento de lo que nunca lo había hecho antes, le dije. Y es completamente cierto, jamás he conocido un momento tan determinante en mi vida.

No obstante , lo mucho más excitante que sucedió desde mi punto de vista es, a primera vista , increíblemente insípido relacionado con lo previo. Debe ver con mi mujer (obviamente ) pero no implica un sinnúmero de sexo.

La siguiente vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un buen polvo después de charlar del trueque de parejas y que deseaba saber mucho más. Tiffany sabía que los 2 éramos vírgenes cuando nos conocimos y que sólo habíamos estado uno con otro , conque se sorprendió bastante de que nos lo planteáramos. Tiffany entendió que sólo estábamos hablando de esto. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desnudo con otro hombre y bastante menos había tocado el pene de otro hombre. Por mucho que fuera una bonita fantasía no estaba seguro de poder hacerlo verdaderamente.