Esposas Maduras E Infieles

Lo que nunca te dijeron sobre Esposas Maduras E Infieles. La hermosura de las mujeres maduras no es ningún misterio : todas y cada una sabemos que, tratándose de proteger nuestro aspecto, no tenemos la posibilidad de dejarnos ser rigurosos.

Quedamos en un Outback Steak House, suponiendo que los chicos desearían un filete. Taylor y Sam ahora estaban allí aguardándonos. Sam tampoco era lo que yo esperaba. Le había dicho a Bryan de sendero al lugar de comidas que esperaba que tuviera sobrepeso, un bigote de estrella del porno y que fuera muy ruidoso. Era más grande de lo que esperaba , pero de corte limpio, en forma y vestido de manera conservadora. Él y Bryan simpatizaron enseguida, comentando de deportes y tomando cerveza eran como viejos amigos. Para ser diez años mayores que Bryan y yo, parecíamos tener mucho en común con ellos. No hubo presión y, de hecho , no hubo ninguna conversación sexual. Yo seguía viendo a escondidas a Sam, tratando de imaginarme de qué manera se vería desvisto.

Tiffany era una amiga de la universidad que nos conocía a Bryan y a mí desde que éramos pareja. Hacía unos cuantos meses que no la veía y me comentó mi pérdida de peso, diciéndome lo sexy que me veía. Le dije que Bryan y yo habíamos estado haciendo ejercicio y que me sentía muy bien. Tiffany y yo siempre y en todo momento compartimos todo. Fue la primera persona a la que se lo conté cuando perdí la virginidad. Durante el almuerzo se me escapó que me sentía aburrido de nuestra vida sexual. Tiffany me dedicó una sonrisa de asco pero no ha dicho nada. Tiffany llevaba casada el mismo tiempo que nosotros y me percaté de que se estaba guardando algo. La pinché en el transcurso de un rato y finalmente le supliqué que me contara su secreto.

Al final de nuestra conversación , Tiffany mentó la idea de un intercambio despacio. Explicó que con un intercambio suave ámbas parejas tendrían sexo con sus cónyuges en exactamente la misma habitación que otra pareja. Mencionó que había oído que a algunos les semeja una aceptable manera de comenzar o de ver si realmente desean hacer el trueque de parejas. En el momento en que le pregunté a Tiffany si ella y Greg estarían preparados , me mencionó que no era una buena idea. Si no funcionaba podría arruinar nuestra amistad.

Al cabo del rato , el vino comenzaba a realizar efecto en mí y salí de la carpa para tomar un poco de aire fresco. Paseé un rato por el gran jardín y después me dirigí a los suntuosos baños portátiles de la parte posterior de la carpa para hacer pis. Cuando llegué allí me hallé con un pequeño problema , ya que había un inconveniente con las cisternas y las cosas se estaban desbordando. Dave, nuestro anfitrión, se excusó profusamente y me señaló que entrara en la casa para emplear entre los baños.

Al final , tras escuchar muchos más gemidos y respiraciones pesadas, no hice nada de lo previo. En vez de eso, descerrajé la cerradura con mucho precaución y abrí la puerta un poco más despacio. Fuera, al otro lado del rellano, mi mujer estaba inmovilizada contra la pared por entre los amigos del novio. Con una mano le tenía atrapados los brazos sobre la cabeza, al paso que con la otra le había subido el vestido prácticamente hasta la cintura y en este momento se encontraba muy ocupado dentro de sus bragas. Si bien mi vista no era la mejor, pude ver que tenía por lo menos 2 dedos introducidos en ella y que la estaba tocando vigorosamente por todo lo que valía.

Al cabo del rato , el vino comenzaba a hacer efecto en mí y salí de la carpa para tomar un poco de aire fresco. Paseé un rato por el gran jardín y después me dirigí a los suntuosos baños portátiles de la parte posterior de la carpa para llevar a cabo pis. Cuando llegué allí me encontré con un pequeño inconveniente , puesto que había un inconveniente con las cisternas y las cosas se estaban desbordando. Dave, nuestro anfitrión, se disculpó profusamente y me señaló que entrara en la casa para usar entre los baños.

Como ahora he dicho, hemos cumplido algunas de nuestras fantasías, comenzando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por unos cuantos noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a 2 hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Cogiendo el vaso, me tomé un gran trago. Taylor comentó lo hot que me veía y que Sam estaría viendo mis tetas toda la noche. Me sonrojé sabiendo que esa era la reacción que aguardaba.

¿Porque se quiere Esposas Maduras E Infieles?

Tardé en aliviarme lo bastante para volver a la carpa. Nadie parecía haberme echado de menos y encontré a Victoria hablando con su amiga Linda. Oh, ahí estás , dijo , ¿dónde has estado? Saqué mi teléfono del bolsillo y le mostré la foto que había tomado. Fue muy divertido , ella no sabía qué decir o realizar. Allí estaba , enfrente de su amiga, mirando una foto de ella misma siendo bien tocada por entre los otros convidados , un hombre 25 años mucho más joven.

A pesar del orgasmo de mi mujer, el joven proseguía ocupado dentro de sus bragas, y pude oír cómo lo incitaba con toda clase de comentarios impúdicos. Pude ver que estaba muy cerca de correrse nuevamente en el momento en que , horror de horrores, otra pareja subió las escaleras. Victoria estaba bastante ida para percatarse , o incluso importarle, y su novedosa amiga se limitó a sonreírles al pasar. Despreocúpate por nosotros, buscamos un dormitorio ha dicho el hombre mientras desaparecían por un pasillo. Podía oírles reír mientras se marchaban. Definitivamente , escuché las expresiones lo suficientemente mayores como para ser su madre.

Dios santo , no habría de estar haciendo esto, la oí decir. Luego , No, no, no te detengas, por el amor de Dios. A esto le siguieron unos gemidos bastante fuertes. Mi cabeza era un caos. ¿Qué pasaba ahí fuera? ¿Debería quedarme donde estaba y oír? ¿Debo salir a la carga y reclamar una explicación?

Estaba a puntito de decir que no, pero mi cabeza dijo qué diablos. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me acerqué a Bryan para ofrecerle una aceptable mirada, finalizando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué sucede con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome a fin de que tuviera una buena vista de mis lolas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me agaché , dándole una enorme vista de mi trasero apenas cubierto. Luego me volví plantando mis labios en los de Sam. Instantaneamente miré a Bryan, asustada por si se enojaba , pero se encontraba aplaudiendo.

De todos modos , no tardó bastante en verse rodeada por un conjunto de hombres, la mayoría de ellos amigos del novio, todos ellos veinteañeros. A pesar de que ella les doblaba la edad, eran como abejas en torno a un tarro de miel. La he visto de esta forma muy frecuentemente anteriores y, como siempre , me limité a sentarme y dejar que siguiera adelante. Al final de cuenta , jamás se había convertido en algo más que una broma amistosa.

¿Las maduras les encantan a los hombres jóvenes?

Al final , Tiffany rompió el hielo sexual pidiéndole a Taylor que me contara de qué manera se comenzaron en el intercambio de parejas. Taylor me habló de su filosofía: que el sexo y el cariño se tienen la posibilidad de dividir. Mientras que ella y su marido hacen el cariño entre ellos, con otros es sólo tener sexo. Follar puede ser con o sin emoción y sólo por el puro exitación de hacerlo. Nunca lo había pensado así , pero me dio la sensación de que tenía sentido. Taylor me mencionó que pensara en tener sexo tal y como si fuera un deporte, pero desnudo , en el que se cambia de equipo de vez en cuando.

La cena se encontraba en la mesa, pero parecía que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se separó un poco de Taylor cuando ascendemos. Taylor me sirvió otra gran copa de vino. Velozmente tomé otro enorme trago. Sin ser un enorme bebedor, estaba empezando a sentir un pequeño zumbido. La charla en la cena fue ciertamente de naturaleza más sexual que la cena de la otra noche. Bryan asimismo se estaba metiendo en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de gracietas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan a menudo mientras que coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero incluso me sentía cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Casi en el final de la cena Taylor mencionó que tenía un obsequio para mí arriba y deseaba enseñármelo después de adecentar los platos. Protesté que no tenía que comprarme nada y hasta Sam se encogió de hombros tal y como si no supiera lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos para que las chicas pudieran subir.

De pronto tuve un momento de cordura. Tenía que grabarlo para la posteridad. Saqué mi móvil inteligente y, con bastante precaución , les hice una foto. No era la mejor de las fotografías , tomada mediante una puerta relativamente abierta, pero mejor que nada.

Se encontraba a puntito de decir que no, pero mi cabeza ha dicho qué diablos. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me aproximé a Bryan para ofrecerle una buena mirada, terminando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué sucede con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome para que tuviera una aceptable vista de mis tetas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me incliné , dándole una gran vista de mi trasero apenas cubierto. Luego me volví plantando mis labios en los de Sam. En el instante miré a Bryan, asustada por si se enojaba , pero estaba aplaudiendo.

Le dije que, si bien estaba intensamente enamorada de Bryan, no podía eludir admitir que sentía curiosidad por el sexo con otros hombres. Le dije que me sentía culpable cuando miraba a un hombre y lo imaginaba desvisto.