Esposas Infieles Salidas

Aquí encontrarás todo sobre Esposas Infieles Salidas. El hermosura de las mujeres maduras no es ningún secreto: todas entendemos en comparación a, tratándose de cuidar nuestro aspecto, nadie tenemos la posibilidad de dejarnos consistir exigentes.

Cerré la puerta del baño y me hundí en el suelo. No podía creer lo que terminaba de ocurrir. ¡Era sencillamente la cosa más cachonda, mucho más rancia, mucho más sucia y mucho más fantástica que había experimentado nunca! ¡Y Victoria no se había quitado la ropa! Mi poronga seguía fuera y me encontré pajeándome como un loco. Tras un tiempo reducido , ¡disparé la mayor carga de mi vida!

Tenía una imagen en mi cabeza de la mujer que íbamos a comprender. Alguien con maquillaje grueso , vestida como una prostituta que charlaba como un marinero. La mujer que se sentó a la mesa con nosotros no era nada de eso. Se presentó como Taylor. Iba vestida de manera conservadora y hablaba bien, parecía más la chavala de al costado que otra cosa. Me sentí culpable por pensar en ella como una prostituta. Teníamos una mesa apartada que nos dejaba hablar sin temor a que nos escucharan. Charlamos en el transcurso de un rato para conocernos, nada sexual, solo charlas sobre nosotros. Sé que no dejaba de mirarla pensando semeja tan habitual. Aunque era unos diez años mayor que yo, me sentí muy cómodo con ella, y vi por qué razón Tiffany congenió con ella tan de manera rápida.

Se encontraba a punto de decir que no, pero mi cabeza dijo qué demonios. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me aproximé a Bryan para ofrecerle una buena mirada, terminando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué sucede con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome para que tuviera una buena vista de mis tetas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me agaché , dándole una enorme vista de mi trasero apenas cubierto. Luego me volví plantando mis labios en los de Sam. Inmediatamente miré a Bryan, asustada por si acaso se enojaba , pero estaba aplaudiendo.

Me gustó que las mujeres estuviesen siempre y en todo momento al mando. Acordamos que un óptimo comienzo sería ir a cenar con Taylor y su marido a fin de que todos pudiésemos conocernos y no hubiera presión. Sería una aceptable forma de conocernos.

Al cabo del rato , el vino comenzaba a llevar a cabo efecto en mí y salí de la carpa para tomar algo de aire fresco. Paseé un rato por el gran jardín y después me dirigí a los suntuosos baños portátiles de la parte trasera de la carpa para hacer pis. Cuando llegué allí me encontré con un pequeño problema , en tanto que había un inconveniente con las cisternas y las cosas se estaban desbordando. Dave, nuestro anfitrión, se excusó exuberantemente y me indicó que entrara en la casa para usar uno de los baños.

No obstante , lo más excitante que sucedió desde mi criterio es, a primera vista , extremadamente insulso relacionado con lo anterior. Debe ver con mi mujer (obviamente ) pero no supone una gran cantidad de sexo.

Taylor sacó una caja de Victoria Secret de debajo de la cama. Dijo que Tiffany le había dado mi talla y que esperaba que le quedara bien. Abrí la caja y encontré lencería rosa. Hallé la etiqueta que decía que tenía que ver con un baby doll peek-a-boo. Tenía volantes, era sexy y muy transparente. Taylor me sugirió que me la probase. Después de ciertas manifestaciones , acepté. Entré en el baño y me puse el traje. Me puse el tanguita y me percaté de que mi culo no se encontraba cubierto en absoluto ; el tirante me entraba por el trasero. Me ajusté los tirantes del top baby doll para que me cubriese las tetas lo mejor posible. El sujetador llevaba una lona transparente con volantes que cubría el sujetador hasta la parte superior de las bragas, pero no pasaba del ombligo.

La cena estaba en la mesa, pero parecía que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se apartó un poco de Taylor cuando ascendemos. Taylor me sirvió otra enorme copa de vino. De manera rápida tomé otro enorme trago. Sin ser un gran bebedor, estaba comenzando a sentir un pequeño zumbido. La charla en la cena fue ciertamente de naturaleza mucho más sexual que la cena de la otra noche. Bryan asimismo se estaba metiendo en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de bromas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan con frecuencia mientras que coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero aun me sentía cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Prácticamente en el final de la cena Taylor dijo que tenía un obsequio para mí arriba y deseaba enseñármelo después de limpiar los platos. Protesté que no tenía que adquirirme nada y hasta Sam se encogió de hombros como si no supiese lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos a fin de que las chicas tengan la posibilidad de subir.

¿Porque se quiere Esposas Infieles Salidas?

Mi nombre es Megan y mi marido es Bryan. Yo mido 1,65 y peso 150, tengo el pelo color fresa, piel clara y lentes. Mi Bryan es 5′ 11 un tanto mucho más de 200 libras, pelo negro obscuro con gafas. Los dos nos encontramos un tanto en el lado nerd. Bryan, exactamente la misma yo, siempre ha tenido algo de relleno extra. Si bien no estamos gordos , la mayoría de la gente nos consideraría gruesos. Llevamos tres años en matrimonio , nos casamos inmediatamente después de la facultad. Nos conocimos en el primer año de facultad y nos enamoramos.

Al final , Tiffany rompió el hielo sexual pidiéndole a Taylor que me contara de qué manera se empezaron en el trueque de parejas. Taylor me habló de su filosofía: que el sexo y el amor se tienen la posibilidad de dividir. Al tiempo que ella y su marido hacen el amor entre ellos, con otros es solo tener sexo. Tener sexo puede ser con o sin emoción y sólo por el puro exitación de hacerlo. Nunca lo había pensado de esta forma , pero me pareció que tenía sentido. Taylor me dijo que pensara en tener sexo tal y como si fuera un deporte, pero desvisto , en el que se cambia de equipo de vez en cuando.

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Pensé que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las tetas , a eso que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras bailaba delante de él. Taylor, al igual que yo, acabó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose para que sus pezones estuviesen a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y ha dicho : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

Tuve que admitir frente Bryan que me intrigaba la iniciativa del swinging, pero le recordé que sólo había estado desnuda con él, ni charlar de tener sexo con otra persona. Charlamos un poco más sobre el intercambio de parejas mientras yo acariciaba la polla de Bryan. Después de regresar a tener sexo , Bryan y yo acordamos que hablaría con Tiffany un poco mucho más. Ninguno de los 2 creyó que podría tener sexo con otros, pero, con lo excitados que estábamos, decidimos que no podía realizar daño hablar un poco más de ello.

Mi estómago se revolvía mientras bajábamos las escaleras. La mano de Sam estaba muy ardiente sosteniendo la mía. Tenía que aceptar que era impresionante , un gran televisor y varios recuerdos de deportes.

¿Las maduras les encantan a los hombres jóvenes?

Una vieja amiga de Victoria nos invitó a una boda en Norfolk. Se formaron juntas como enfermeras y, aunque actualmente solamente se ven, han mantenido el contacto, si bien solo sea en Navidad y en los cumpleaños. Mi mujer es la madrina de la hija mayor de Linda y era el día de su boda. Las funciones de madrina de Victoria hace tiempo que han caducado y solamente conocía a la novia. No obstante , como es socialmente preciso , nos habían invitado al gran día.

Dios mío , no debería estar haciendo esto, la oí decir. Luego , No, no, no te detengas, por el amor de Dios. A esto le prosiguieron unos gemidos bastante fuertes. Mi cabeza era un caos. ¿Qué pasaba ahí fuera? ¿Debería quedarme donde estaba y oír? ¿Debo salir a la carga y exigir una explicación?

La casa de Linda resultó ser un lugar bastante grande ubicado en su lote a las afueras de un pueblo muy pintoresco en las afueras de Norwich. La ceremonia se celebró en una atractiva iglesia local y todos retornamos a la casa , donde la recepción se celebró en una carpa sobre el césped.

Como ya he dicho, hemos cumplido ciertas de nuestras fantasías, comenzando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por unos cuantos noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a dos hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Lo mismo dijo mi mujer, pero puede que lo vuelva a realizar en algún momento. Con eso, ella se arregló el pelo y el vestido, le cogió la mano y le llevó por las escaleras de vuelta a la recepción.