Esposas Infieles Portuguesas Xxx

Lo que jamás te dijeron sobre Esposas Infieles Portuguesas Xxx. La hermosura de las mujeres maduras no es ningún misterio : todas y cada una entendemos que, cuando se trata de proteger nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser estrictos.

La cena se encontraba en la mesa, pero daba la sensación de que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se apartó un poco de Taylor en el momento en que ascendemos. Taylor me sirvió otra gran copa de vino. De forma rápida tomé otro enorme trago. Sin ser un gran bebedor, se encontraba comenzando a sentir un pequeño zumbido. La conversación en la cena fue precisamente de naturaleza más sexual que la cena de la otra noche. Bryan asimismo se estaba metiendo en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de bromas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan a menudo mientras coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero incluso me sentía cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Prácticamente al final de la cena Taylor dijo que tenía un regalo para mí arriba y quería enseñármelo tras adecentar los platos. Protesté que no tenía que adquirirme nada y hasta Sam se encogió de hombros como si no supiera lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos a fin de que las chicas tengan la posibilidad de subir.

Finalmente , Tiffany rompió el hielo sexual pidiéndole a Taylor que me contara de qué manera se comenzaron en el trueque de parejas. Taylor me habló de su filosofía: que el sexo y el amor se pueden separar. Mientras que ella y su marido hacen el cariño entre ellos, con otros es solo follar. Follar puede ser con o sin emoción y sólo por el puro exitación de llevarlo a cabo. Jamás lo había planeado de esta forma , pero me pareció que tenía sentido. Taylor me dijo que pensara en tener sexo como si fuera un deporte, pero desvisto , en el que se cambia de equipo ocasionalmente.

En la percha había un tanga negro de encaje y un pequeño grupo de sujetador push-up. No pude eludir pensar que no iba a cubrir bastante. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un momento , pero por último me percaté de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanga tampoco cubría bastante.

Al final , tras escuchar muchos más gemidos y respiraciones pesadas, no hice nada de lo previo. En lugar de eso, descerrajé la cerradura con bastante cuidado y abrí la puerta un poco mucho más despacio. Fuera, al otro lado del rellano, mi mujer estaba inmovilizada contra la pared por uno de los amigos del novio. Con una mano le tenía atrapados los brazos por encima de la cabeza, al tiempo que con la otra le había subido el vestido casi hasta la cintura y ahora estaba muy ocupado dentro de sus bragas. Aunque mi vista no era la mejor, pude ver que tenía por lo menos dos dedos introducidos dentro de ella y que la tocaba vigorosamente por todo cuanto valía.

Le confié a Taylor que Bryan y yo éramos vírgenes cuando nos conocimos. Taylor dijo que eso era muy romántico y que entendía si nuestras creencias sobre el sexo eran diferentes y no queríamos evaluar el intercambio de parejas. Ella jamás empujaría a nadie a algo que no quisiese llevar a cabo. Le pareció bonito que la única poronga que había visto y tocado fuera la de mi marido.

Cuando estábamos terminando , Taylor mencionó que debía emplear el baño de chicas y me invitó a acompañarla. Las dos mencionamos cómo los chicos actuaban como si se conociesen desde hace unos años. Taylor sugirió que Bryan y yo fuéramos a cenar el sábado durante la noche para tener un tanto mucho más de intimidad. Ella mencionó que no había presión para hacer nada, sólo una comida. Acepté, pero tenía un gran nudo en el estómago. Nos reunimos con los chicos y les contamos los proyectos.

Tenía una imagen en mi cabeza de la mujer que íbamos a saber. Alguien con maquillaje grueso , vestida como una prostituta que charlaba como un marinero. La mujer que se sentó a la mesa con nosotros no era nada de eso. Se presentó como Taylor. Iba vestida de manera conservadora y hablaba bien, parecía más la chica de al lado que otra cosa. Me sentí culpable por meditar en ella como una prostituta. Teníamos una mesa alejada que nos permitía hablar sin temor a que nos escucharan. Hablamos en el transcurso de un rato para conocernos, nada sexual, sólo conversas sobre nosotros. Sé que no dejaba de mirarla pensando semeja tan normal. Aunque era unos diez años mayor que yo, me sentí muy cómodo con ella, y vi por qué Tiffany congenió con ella tan rápidamente.

Bryan ya escuchaste a nuestra anfitriona, debemos realizar lo que ella dice , dije, en este momento quitándole la camisa a Bryan. Cuando conseguí quitarle la camisa a Bryan miré hacia atrás para poder ver los pantalones de Sam bajando, pero asimismo me di cuenta de que Sam tenía el sujetador de Taylor en sus manos. Bryan asimismo se había dado cuenta. Oh,¿también los pantalones? Parece que se te están bajando los pantalones, nena , le dije a Bryan. Con Bryan sólo en ropa interior nos acomodamos de nuevo en el sofá.

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Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Se encontraba sexy , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y luego me dio un abrazo. Si bien el abrazo fue corto parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a conocer la cueva del hombre de Sam, mientras Taylor y yo preparábamos la cena.

Tenía una imagen en mi cabeza de la mujer que íbamos a entender. Alguien con maquillaje grueso , vestida como una prostituta que charlaba como un marinero. La mujer que se sentó a la mesa con nosotros no era nada de eso. Se presentó como Taylor. Iba vestida de forma conservadora y hablaba bien, parecía mucho más la muchacha de al costado que otra cosa. Me sentí culpable por pensar en ella como una prostituta. Teníamos una mesa apartada que nos permitía charlar sin temor a que nos escucharan. Charlamos durante un rato para conocernos, nada sexual, sólo charlas sobre nosotros. Sé que no dejaba de mirarla pensando semeja tan habitual. Aunque era unos diez años mayor que yo, me sentí muy cómodo con ella, y vi por qué razón Tiffany congenió con ella tan de manera rápida.

Los chicos salieron de la gruta de hombres charlando. Bryan estaba delirando sobre la cueva de hombre de Sam diciendo que era lo que todos los chicos desean. Taylor miró a Sam y le pidió que me mostrara su gruta de hombre mientras que Bryan la ayudaba en la cocina. Sam me cogió de la mano y sin mediar palabra nos vamos a la planta baja.

Tiffany sugirió que podía charlar con la pareja con la que habían empezado ; tenían experiencia y eran muy agradables. Si no funcionaba con ellos, no había problema. Tiffany creyó que sería una gran idea almorzar con la esposa de la pareja para ver si me sentía cómodo hablando con ella. Le dije que tenía serias dudas sobre la iniciativa , pero acepté almorzar.

La próxima vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un buen polvo después de charlar del trueque de parejas y que quería entender más. Tiffany sabía que los dos éramos vírgenes en el momento en que nos conocimos y que solo habíamos estado el uno con el otro , así que se sorprendió mucho de que nos lo planteáramos. Tiffany entendió que sólo estábamos hablando de ello. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desnudo con otro hombre y bastante menos había tocado el pene de otro hombre. Por más que fuera una bonita fantasía no se encontraba seguro de poder hacerlo verdaderamente.

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

La cena estaba en la mesa, pero parecía que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se apartó un poco de Taylor en el momento en que ascendemos. Taylor me sirvió otra enorme copa de vino. Rápidamente tomé otro enorme trago. Sin ser un enorme bebedor, estaba empezando a sentir un pequeño zumbido. La conversación en la cena fue precisamente de naturaleza más sexual que la cena de la otra noche. Bryan asimismo se estaba metiendo en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de bromas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan de manera frecuente mientras coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero aun me estaba sintiendo cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Prácticamente en el final de la cena Taylor dijo que tenía un regalo para mí arriba y deseaba enseñármelo después de limpiar los platos. Protesté que no tenía que comprarme nada y hasta Sam se encogió de hombros como si no supiera lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos a fin de que las chicas pudieran subir.

Tuve que aceptar frente Bryan que me intrigaba la iniciativa del swinging, pero le recordé que solo había estado desnuda con él, ni hablar de tener sexo con otra persona. Charlamos un poco mucho más sobre el trueque de parejas mientras que yo acariciaba la poronga de Bryan. Después de regresar a follar , Bryan y yo acordamos que charlaría con Tiffany un poco más. Ninguno de los 2 creyó que podría tener sexo con otros, pero, con lo excitados que estábamos, decidimos que no podía realizar daño charlar un tanto más de esto.

Como ya he dicho, hemos cumplido ciertas de nuestras fantasías, comenzando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por un par de noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a dos hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Como ahora he dicho, hemos cumplido algunas de nuestras fantasías, empezando por una pareja que conocimos en un hotel, y pasando por unos cuantos noches de dogging (eso es increíble) y mi mujer recogiendo a dos hombres en un pub y yéndose a casa con ellos, dejándome imaginar lo que podría estar pasando con ella (una experiencia extraña pero muy erótica).

Mi nombre es Megan y mi marido es Bryan. Yo mido 1,65 y peso 150, tengo el pelo color fresa, piel clara y gafas. Mi Bryan es 5′ 11 un poco mucho más de 200 libras, pelo negro oscuro con lentes. Los 2 estamos un tanto en el lado nerd. Bryan, de la misma yo, siempre ha tenido un poco de relleno extra. Aunque no nos encontramos gorditos , la mayoría de la gente nos consideraría gruesos. Llevamos tres años en matrimonio , nos casamos inmediatamente después de la facultad. Nos conocimos en el primer año de facultad y nos enamoramos.