Esposas Infieles Folladas Duro

Lo que nunca te dijeron sobre Esposas Infieles Folladas Duro. La belleza de las mujeres maduras no es ningún secreto : todas entendemos que, tratándose de proteger nuestro aspecto, no tenemos la posibilidad de dejarnos ser estrictos.

Aparte de nuestros anfitriones, ni Victoria ni yo conocíamos a absolutamente nadie , con lo que la conversación fue un poco obligada y, como resultado, ámbas decidimos dedicarnos a beber vino y gozar lo mejor posible. Bueno, tres botellas de Zinfandel más tarde nos lo pasamos mucho mejor. Mi mujer, cuando se ha lubricado lo bastante con el alcohol, se convierte invariablemente en el alma de cualquier celebración , y de repente se realizó amiga de todo el planeta. En semejantes circunstancias , siempre fué singularmente popular entre los hombres. Es lo que siempre y en todo momento describo como una mujer de hombres, en el sentido de que prefiere la compañía de los hombres a la de las mujeres, y conversa con ellos casi de hombre a hombre, lo que parece encantarles. Quisiera que se comprenda lo que estoy tratando de decir.

Mi nombre es Megan y mi marido es Bryan. Yo mido 1,65 y peso 150, tengo el pelo color fresa, piel clara y gafas. Mi Bryan es 5′ 11 un poco mucho más de 200 libras, pelo negro oscuro con lentes. Los dos nos encontramos un tanto en el lado nerd. Bryan, exactamente la misma yo, siempre ha tenido algo de relleno extra. Si bien no nos encontramos gordos , la mayoría de la multitud nos consideraría gruesos. Llevamos tres años casados , nos casamos justo después de la universidad. Nos conocimos en el primer año de universidad y nos enamoramos.

Atravesé el césped, entré en la vivienda y subí las escaleras hasta el baño. Una vez hecho lo preciso , me secaba las manos en el momento en que oí ruidos fuera en el rellano. Supuse que alguien más estaba esperando su turno y se encontraba a punto de abrir la puerta en el momento en que reconocí la voz de Victoria. Bueno, de todos modos no era su voz, sino más bien su risa o, explicado de otra forma , su carcajada. Me quedé helada de inmediato. ¿Qué pasaba ahí fuera?

Los chicos salieron de la gruta de hombres charlando. Bryan se encontraba desvariando sobre la cueva de hombre de Sam diciendo que era lo que todos los chicos desean. Taylor miró a Sam y le solicitó que me mostrara su gruta de hombre mientras que Bryan la ayudaba en la cocina. Sam me cogió de la mano y sin mediar palabra nos vamos a la planta baja.

La vivienda de Hermosa resultó ser un lugar bastante grande situado en su terreno en las afueras de un pueblo muy pintoresco a las afueras de Norwich. La ceremonia se celebró en una atractiva iglesia local y todos regresamos a la vivienda , donde la recepción se festejó en una carpa sobre el césped.

Me pareció una enorme iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que sabía su contestación. Taylor no hablaba bastante de su marido pero mientras que llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y mencionó que me agradaría mucho Sam y me guiñó un ojo.

En la percha había un tanga negro de encaje y un pequeño conjunto de sujetador push-up. No pude eludir meditar que no iba a cubrir bastante. Taylor salió y modeló para mí. Tardé un instante , pero al final me di cuenta de que el sujetador no le cubría los pezones y sus pezones desnudos me miraban a la cara. Su tanguita tampoco cubría mucho.

Pese al orgasmo de mi mujer, el joven proseguía ocupado dentro de sus bragas, y pude oír de qué forma lo alentaba con toda clase de comentarios obscenos. Pude ver que estaba muy cerca de correrse de nuevo cuando , horror de horrores, otra pareja subió las escaleras. Victoria se encontraba bastante ida para percatarse , o aun importarle, y su novedosa amiga se limitó a sonreírles al pasar. Deja de preocuparte por nosotros, buscamos un dormitorio ha dicho el hombre mientras desaparecían por un pasillo. Podía oírles reír mientras se iban. Finalmente , escuché las expresiones lo suficientemente mayores para ser su madre.

¿Porque se quiere Esposas Infieles Folladas Duro?

Sabes qué, Megan, parece que nosotras dos estamos prácticamente desnudas y nuestros hombres calientes están completamente vestidos. Voy a ayudar a Sam a quitarse algo de ropa si te parece bien. Te voy a dejar a ti cómo está vestido tu marido, ha dicho Taylor, quitándole la camisa a Sam.

Tardé en aliviarme lo suficiente como para regresar a la carpa. Absolutamente nadie parecía haberme echado de menos y hallé a Victoria comentando con su amiga Hermosa. Oh, ahí estás , dijo , ¿dónde has estado? Saqué mi teléfono del bolsillo y le mostré la foto que había tomado. Fue muy divertido , ella no sabía qué decir o llevar a cabo. Allí estaba , enfrente de su amiga, viendo una foto de ella misma siendo bien tocada por entre los otros convidados , un hombre 25 años más joven.

Seguimos comentando y Taylor sugirió que fuésemos despacio. Me dijo que en el momento en que te metes de lleno por el momento no puedes regresar atrás. Aun sacó a relucir la iniciativa de la que había hablado Tiffany, un intercambio despacio. Taylor pensó que el punto de inicio podría ser simplemente estar en presencia de otra pareja desnuda o que Bryan y yo nos desnudáramos enfrente de otra persona. Sugirió que podíamos ir paso a paso y que si en algún momento nos sentíamos incómodos pararíamos. Dijo que su política era que las mujeres controlaran el ritmo.

Al final , tras oír considerablemente más gemidos y respiraciones pesadas, no hice nada de lo anterior. En lugar de eso, descerrajé la cerradura con bastante cuidado y abrí la puerta un poco más despacio. Fuera, al otro lado del rellano, mi mujer estaba inmovilizada contra la pared por entre los amigos del novio. Con una mano le tenía atrapados los brazos por encima de la cabeza, mientras que con la otra le había subido el vestido prácticamente hasta la cintura y en este momento estaba muy ocupado dentro de sus bragas. Aunque mi vista no era la mejor, pude ver que tenía por lo menos 2 dedos introducidos en ella y que la estaba tocando vigorosamente por todo lo que valía.

Quedamos en un Outback Steak House, pensando que los chicos desearían un filete. Taylor y Sam ahora estaban allí esperándonos. Sam tampoco era lo que yo aguardaba. Le había dicho a Bryan de camino al lugar de comidas que esperaba que tuviese sobrepeso, un bigote de estrella del porno y que fuera muy ruidoso. Era más grande de lo que aguardaba , pero de corte limpio, en forma y vestido de manera conservadora. Él y Bryan simpatizaron enseguida, hablando de deportes y bebiendo cerveza eran como viejos amigos. Para ser diez años mayores que Bryan y yo, parecíamos tener mucho en común con ellos. No hubo presión y, en verdad , no hubo ninguna charla sexual. Yo seguía viendo a escondidas a Sam, intentando de imaginarme de qué forma se vería desvisto.

¿Las maduras les encantan a los personas jóvenes?

Tardé en calmarme lo bastante como para volver a la carpa. Absolutamente nadie parecía haberme echado de menos y hallé a Victoria comentando con su amiga Hermosa. Oh, ahí andas , dijo , ¿dónde has estado? Saqué mi teléfono del bolsillo y le mostré la fotografía que había tomado. Fue muy entretenido , ella no sabía qué decir o realizar. Allí se encontraba , enfrente de su amiga, viendo una foto de ella misma siendo bien tocada por entre los otros invitados , un hombre 25 años más joven.

Me pareció una gran idea. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que sabía su contestación. Taylor no hablaba bastante de su marido pero mientras que llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y dijo que me gustaría mucho Sam y me guiñó un ojo.

Esa noche le dije a Bryan que Tiffany se encontraba organizando un almuerzo con la esposa de la pareja que les presentó el swing sólo para charlar. También le dije que me estaba arrepintiendo y que podría anular la comida. Bryan se esforzó por persuadirme de que siguiera adelante con la comida. En el momento en que digo que se esmeró , quiero decir que se esforzó bastante con su lengua entre mis piernas. Tras un óptimo orgasmo, la polla de Bryan decidió trabajar con mucho más convicción. Me susurró al oído mientras me follaba lo ardiente que estaba y lo mucho que deseaba exhibirme. Su calentura me afirmaba que no se lo estaba pensando. Tras echar otro buen polvo nos abrazamos con su semen aún en mí. Bryan me aseguró que si me sentía incómoda con algo de esto lo cancelaríamos. Me sentí muy aliviada en el momento en que dijo eso, y no me pareció bien cancelar la comida sin más ni más. Le dije a Bryan que por lo menos iría a comer y conocería a la mujer.

Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Estaba sexy , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y después me dio un abrazo. Aunque el abrazo fue corto parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a ver la gruta del hombre de Sam, mientras que Taylor y yo preparábamos la cena.

Tardé en aliviarme lo bastante como para regresar a la carpa. Nadie parecía haberme echado de menos y hallé a Victoria hablando con su amiga Hermosa. Oh, ahí andas , ha dicho , ¿dónde has estado? Saqué mi teléfono del bolsillo y le mostré la fotografía que había tomado. Fue muy entretenido , ella no sabía qué decir o realizar. Allí se encontraba , enfrente de su amiga, mirando una fotografía de ella misma siendo bien tocada por entre los otros invitados , un hombre 25 años más joven.