Esposas Infieles De Vacaciones

Aquí encontrarás todo acerca de Esposas Infieles De Vacaciones. La hermosura de las mujeres maduras nadie es ningún misterio: todas entendemos en comparación a, tratándose de cuidar nuestro aspecto, nadie tenemos la opción de dejarnos ser exigentes.

Sabes qué, Megan, parece que nosotras dos estamos prácticamente desvistes y nuestros hombres calientes están totalmente vestidos. Voy a contribuir a Sam a quitarse algo de ropa si te parece bien. Te voy a dejar a ti cómo está vestido tu marido, dijo Taylor, quitándole la camisa a Sam.

Taylor nos anunció mientras bajábamos las escaleras. Las cabezas de los chicos se giraron y luego se quedaron viendo. Los chicos nos aplaudieron y abuchearon. Debí admitir que me sentía hot ; el zumbido del vino ayudó. Taylor dio una vuelta, dejando entrever lo que llevaba debajo. Me miró y dijo que era mi turno.

Terminamos la facultad y nos casamos, estableciéndonos en nuestra nueva vida de pareja trabajadora casada. Aunque seguía disfrutando de nuestro sexo, tuve que aceptar que nuestra vida sexual se se encontraba volviendo algo desganada. Bryan y yo empezamos a ir al gimnasio para ponernos en forma. El ejercicio que hicimos nos hizo entusiasmarnos más con el sexo y hablar de él. Bryan comentó que había sentido que los chicos del gimnasio me miraban mucho más. Me sorprendió oírle decir que le agradaba que otros chicos me mirasen de esa forma. Probamos algunas posiciones novedosas , pero los dos sentíamos que nuestra vida sexual se encontraba en la rutina. Fue durante una comida con una aceptable amiga que nuestra vida sexual se encaminó hacia un enorme cambio.

Al cabo de un rato , el vino comenzaba a hacer efecto en mí y salí de la carpa para tomar algo de aire limpio. Paseé un rato por el enorme jardín y después me dirigí a los suntuosos baños portátiles de la parte posterior de la carpa para hacer pis. En el momento en que llegué allí me encontré con un pequeño inconveniente , ya que había un inconveniente con las cisternas y las cosas se estaban desbordando. Dave, nuestro anfitrión, se disculpó profusamente y me indicó que entrara en la casa para utilizar entre los baños.

Me pareció una gran idea. Intercambiamos números y le dije que tendría que confirmarlo con Bryan pero que ya sabía su respuesta. Taylor no hablaba mucho de su marido pero mientras que llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y dijo que me agradaría bastante Sam y me guiñó un ojo.

Le dije que, aunque se encontraba intensamente enamorada de Bryan, no podía evitar admitir que sentía curiosidad por el sexo con otros hombres. Le dije que me sentía culpable cuando miraba a un hombre y lo imaginaba desnudo.

La próxima vez que estuve con Tiffany le dije que Bryan y yo habíamos echado un buen polvo después de charlar del intercambio de parejas y que quería comprender más. Tiffany sabía que los 2 éramos vírgenes cuando nos conocimos y que solo habíamos estado uno con otro , conque se sorprendió bastante de que nos lo planteáramos. Tiffany comprendió que sólo estábamos hablando de ello. Siendo sincero con Tiffany le dije que nunca había estado desvisto con otro hombre y mucho menos había tocado el pene de otro hombre. Por más que fuera una bonita fantasía no se encontraba seguro de poder llevarlo a cabo verdaderamente.

Esa noche, tras la cena, Bryan se acomodó para ver la televisión. Agarré la mano de Bryan diciéndole que quería proceder a nuestra cama y tener sexo. Tener sexo no era una palabra que usara muy con frecuencia , conque Bryan supo que algo pasaba. Evidentemente , no discutió. Bryan me preguntó qué me había pasado mientras que introducía su polla en mi húmedo coño. Le dije que se callase y me follase. Haciendo lo que le afirmaban , Bryan me metió la polla poco a poco más fuerte. Mi cuerpo se estremeció con el mejor orgasmo que había tenido en meses. Bryan no bajó el ritmo hasta que gruñó poderosamente , llenando mi coño con su semen.

¿Porque se busca talentos de Esposas Infieles De Vacaciones?

Se encontraba a puntito de decir que no, pero mi cabeza dijo qué demonios. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me acerqué a Bryan para darle una buena mirada, terminando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué ocurre con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome a fin de que tuviera una buena vista de mis tetas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me agaché , dándole una gran vista de mi trasero solamente cubierto. Luego me volví plantando mis labios en los de Sam. En el instante miré a Bryan, asustada por si acaso se enojaba , pero estaba aplaudiendo.

La cena estaba en la mesa, pero parecía que habíamos interrumpido algo al subir las escaleras. Bryan se apartó algo de Taylor cuando ascendemos. Taylor me sirvió otra enorme copa de vino. Rápidamente tomé otro enorme trago. Sin ser un enorme bebedor, estaba comenzando a sentir un pequeño zumbido. La conversación en la cena fue ciertamente de naturaleza más sexual que la cena de la otra noche. Bryan también se estaba metiendo en el coqueteo. Bryan y Taylor estaban teniendo un montón de gracietas juguetonas, con las manos de Taylor tocando a Bryan con frecuencia mientras que coqueteaban. No sé si fue el vino o qué, pero aun me estaba sintiendo cómodo con el coqueteo y traté de unirme a él. Casi en el final de la cena Taylor mencionó que tenía un regalo para mí arriba y deseaba enseñármelo después de limpiar los platos. Protesté que no debía comprarme nada y hasta Sam se encogió de hombros tal y como si no supiera lo que estaba pasando. Sam anunció que él y Bryan se encargarían de los platos a fin de que las chicas pudieran subir.

Finalmente , Tiffany rompió el hielo sexual pidiéndole a Taylor que me contara de qué manera se empezaron en el intercambio de parejas. Taylor me habló de su filosofía: que el sexo y el amor se pueden dividir. Al tiempo que ella y su marido hacen el cariño entre ellos, con otros es sólo tener sexo. Follar puede ser con o sin emoción y solo por el puro exitación de llevarlo a cabo. Nunca lo había planeado de este modo , pero me dio la sensación de que tenía sentido. Taylor me mencionó que pensara en tener sexo tal y como si fuera un deporte, pero desvisto , en el que se cambia de equipo ocasionalmente.

Santo dios , no debería estar realizando esto, la oí decir. Luego , No, no, no te detengas, por el cariño de Dios. A esto le prosiguieron unos gemidos bastante fuertes. Mi cabeza era un caos. ¿Qué estaba pasando ahí fuera? ¿Debería establecerme donde se encontraba y escuchar? ¿Debo salir a la carga y exigir una explicación?

En el final de nuestra conversación , Tiffany mentó la idea de un intercambio despacio. Explicó que con un intercambio despacio las dos parejas tendrían sexo con sus cónyuges en la misma habitación que otra pareja. Dijo que había oído que a algunos les semeja una buena manera de comenzar o de ver si verdaderamente desean hacer el trueque de parejas. Cuando le pregunté a Tiffany si ella y Greg estarían dispuestos , me mencionó que no era una buena idea. Si no funcionaba podría arruinar nuestra amistad.

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

Taylor se levantó de un salto, quitándose sexymente el kimono. Creí que a Bryan se le iban a salir los ojos. Me miró y le dije que se me veían las lolas , a lo que él negó con la cabeza. Sam se frotó los pezones mientras que bailaba delante de él. Taylor, exactamente la misma yo, terminó su baile con Sam con un beso. Taylor bailó hacia Bryan inclinándose a fin de que sus pezones estuvieran a la altura de sus ojos. Agarró las manos de Bryan y las llevó a sus pezones. Taylor miró hacia mí y dijo : Está bien, a Megan no le importará, ¿verdad, Megan?

Mi nombre es Megan y mi marido es Bryan. Yo mido 1,65 y peso 150, tengo el pelo color fresa, piel clara y gafas. Mi Bryan es 5′ 11 un poco más de 200 libras, pelo negro obscuro con lentes. Los dos estamos un tanto en el lado nerd. Bryan, exactamente la misma yo, siempre y en todo momento tuvo algo de relleno plus. Si bien no nos encontramos gordos , la mayor parte de la multitud nos consideraría gruesos. Llevamos tres años en matrimonio , nos casamos inmediatamente después de la universidad. Nos conocimos en el primer año de facultad y nos enamoramos.

Con eso Victoria soltó un rugido descomunal mientras que llegaba al clímax por segunda vez. Siguió y prosiguió , y de hecho vi que sus piernas se doblaban con la fuerza del mismo. Se cayó contra la pared jadeando fuertemente y lo atrajo contra ella, dándole un largo beso. Muchas gracias, dijo , fué increíble, ahora te toca a ti. La mano de ella bajó la cremallera de la bragueta y desapareció en su interior. Después de juguetear un poco , resurgió con una polla muy respetable dentro. El radical de la misma relucía con pre-cum y una enorme gota cayó al suelo.

Taylor nos recibió en la puerta, con una falda y una bonita blusa. No la ropa de trabajo conservadora que llevaba en la cena. Se encontraba hot , pero no era una zorra. Taylor nos dio un abrazo y un beso en la mejilla. Llamó a Sam. Sam estrechó la mano de Bryan y luego me dio un abrazo. Si bien el abrazo fue breve parecía muy incómodo entre nosotros. Sam le ofreció a Bryan una cerveza y se fueron a conocer la cueva del hombre de Sam, mientras que Taylor y yo preparábamos la cena.

Me pareció una gran iniciativa. Intercambiamos números y le dije que debería confirmarlo con Bryan pero que sabía su respuesta. Taylor no charlaba mucho de su marido pero mientras llevaba a Tiffany de vuelta al trabajo le pregunté por él. Tiffany me miró con esa sonrisa socarrona y mencionó que me agradaría mucho Sam y me guiñó un ojo.