Esposas Infieles Con Ganas De Follar

Junto encontrarás todo acerca de Esposas Infieles Con Ganas De Follar. Mi hermosura de las mujeres maduras nadie es ningún misterio: todas entendemos en comparación a, tratándose de beneficiar nuestro aspecto, embargo tenemos la posibilidad de dejarnos corresponder exigentes.

Una vieja amiga de Victoria nos invitó a una boda en Norfolk. Se formaron juntas como enfermeras y, si bien hoy día apenas se ven, han mantenido el contacto, aunque solo sea en Navidad y en los cumpleaños. Mi mujer es la madrina de la hija mayor de Hermosa y era el día de su boda. Las funcionalidades de madrina de Victoria hace un tiempo que han caducado y solamente conocía a la novia. No obstante , como es socialmente acertado , nos habían invitado al gran día.

Oh, Dios santo , hazlo, rogó , y Victoria movió poco a poco su mano arriba y abajo de la longitud de su poronga. Desgraciadamente , se movieron ligeramente y, desde mi ángulo, no pude ver todo cuanto ocurría, pero, tras un tiempo reducido , él emitió un poderoso gemido y pude ver su semen cayendo al suelo. Joder, mencionó que era lo más caliente que había hecho jamás.

De súbito tuve un momento de cordura. Tenía que grabarlo para la posteridad. Saqué mi móvil y, con bastante cuidado , les hice una foto. No era la mejor de las fotos , tomada a través de una puerta medianamente abierta, pero mejor que nada.

Esa noche le dije a Bryan que Tiffany se encontraba organizando un almuerzo con la esposa de la pareja que les presentó el swing solo para hablar. También le dije que me se encontraba arrepintiendo y que podría anular la comida. Bryan se esforzó por convencerme de que siguiera adelante con la comida. Cuando digo que se esforzó , deseo decir que se esmeró bastante con su lengua entre mis piernas. Después de un buen orgasmo, la polla de Bryan decidió trabajar con mucho más convicción. Me susurró al oído mientras que me follaba lo caliente que se encontraba y lo bastante que deseaba exhibirme. Su calentura me decía que no se lo pensaba. Después de echar otro buen polvo nos abrazamos con su semen aún en mí. Bryan me aseguró que si me sentía incómoda con algo de esto lo cancelaríamos. Me sentí muy aliviada cuando dijo eso, y no me pareció bien anular la comida sin más. Le dije a Bryan que al menos iría a comer y conocería a la mujer.

Mi mujer y yo hemos descubierto hace relativamente poco el placer del sexo extraconyugal. No a lo grande, pero, en las situaciones correctas , hemos cedido a nuestras fantasías, antes escondes , y verdaderamente hemos cumplido una o dos de ellas. Tengo que admitir que ambos lamentamos mucho los 30 años anteriores de matrimonio, en los que nos dejamos llevar por las convenciones y ninguno de los dos quiso admitir nuestros deseos mucho más profundos frente al otro. Si hubiéramos sabido antes lo que el otro sentía verdaderamente por el sexo, podríamos haber tenido un matrimonio aún mejor. 30 años desperdiciados, pero todo cuanto podemos hacer en este momento es procurar recobrar el tiempo perdido.

Taylor sacó una caja de Victoria Secret de debajo de la cama. Dijo que Tiffany le había dado mi talla y que esperaba que le quedara bien. Abrí la caja y encontré lencería rosa. Encontré la etiqueta que afirmaba que se trataba de un baby doll peek-a-boo. Tenía volantes, era hot y muy transparente. Taylor me sugirió que me la probara. Después de algunas protestas , acepté. Entré en el baño y me puse el traje. Me puse el tanguita y me percaté de que mi trasero no se encontraba cubierto en absoluto ; el tirante me entraba por el trasero. Me ajusté los tirantes del top baby doll a fin de que me cubriera las lolas lo mejor posible. El sujetador llevaba una tela transparente con volantes que cubría el sujetador hasta la parte de arriba de las bragas, pero no pasaba del ombligo.

Mientras que follábamos, me imaginé a Taylor tumbada junto a mí con mi Bryan encima de ella, teniendo sexo. Aunque era extraño pensar en mi hombre follando con otra mujer, me excitaba mi pequeña fantasía. No dejaba de preguntarme si realmente podría hacerla y dejar que su poronga entrara en otra mujer.

Tardé en aliviarme lo bastante como para volver a la carpa. Absolutamente nadie parecía haberme echado de menos y encontré a Victoria comentando con su amiga Hermosa. Oh, ahí andas , ha dicho , ¿dónde has estado? Saqué mi teléfono del bolsillo y le mostré la foto que había tomado. Fue muy divertido , ella no sabía qué decir o realizar. Allí se encontraba , delante de su amiga, viendo una foto de ella misma siendo bien tocada por uno de los otros invitados , un hombre 25 años más joven.

¿Porque se desea Esposas Infieles Con Ganas De Follar?

Se encontraba a punto de decir que no, pero mi cabeza dijo qué demonios. Me quité el kimono entre los aplausos de los chicos. Me aproximé a Bryan para darle una buena mirada, finalizando con un beso en los labios. Sam levantó los brazos en señal de qué ocurre con él. Bailé hacia Sam, dándole un espectáculo, agachándome a fin de que tuviera una buena vista de mis tetas. Para sorpresa de todos, aun la mía, me di la vuelta y me incliné , dándole una enorme vista de mi trasero solamente cubierto. Entonces me volví plantando mis labios en los de Sam. En el instante miré a Bryan, asustada por si acaso se enfadaba , pero se encontraba aplaudiendo.

Le confié a Taylor que Bryan y yo éramos vírgenes en el momento en que nos conocimos. Taylor dijo que eso era muy romántico y que entendía si nuestras creencias sobre el sexo eran diferentes y no queríamos evaluar el intercambio de parejas. Ella jamás empujaría a nadie a algo que no quisiese hacer. Le pareció bonito que la única polla que había visto y tocado fuera la de mi marido.

Estaba en lo cierto sobre Bryan – estaba muy feliz. Creo que se sintió un tanto decepcionado en el momento en que le dije que el plan era solo una cena , nada más. Le dije que habíamos hablado de un intercambio despacio pero que no creía estar preparada para ello. Brian me aseguró que no haríamos nada con lo que me sintiera incómoda. Sé que las expectativas de Bryan se dispararon cuando sus dedos encontraron mi coño chorreando tras nuestra charla.

Quedamos en un Outback Steak House, pensando que los chicos querrían un filete. Taylor y Sam ahora estaban allí aguardándonos. Sam tampoco era lo que yo aguardaba. Le había dicho a Bryan de sendero al lugar de comidas que esperaba que tuviese sobrepeso, un bigote de estrella del porno y que fuera muy ruidoso. Era mucho más grande de lo que aguardaba , pero de corte limpio, en forma y vestido de manera conservadora. Él y Bryan simpatizaron enseguida, comentando de deportes y bebiendo cerveza eran como viejos amigos. Para ser diez años mayores que Bryan y yo, parecíamos tener bastante en común con ellos. No hubo presión y, en verdad , no hubo ninguna conversación sexual. Yo seguía mirando a escondidas a Sam, intentando de imaginarme cómo se vería desvisto.

Terminamos la universidad y nos casamos, estableciéndonos en nuestra novedosa vida de pareja trabajadora casada. Aunque proseguía disfrutando de nuestro sexo, tuve que admitir que nuestra vida sexual se estaba volviendo algo aburrida. Bryan y yo empezamos a ir al gimnasio para ponernos en forma. El ejercicio que hicimos nos logró entusiasmarnos más con el sexo y hablar de él. Bryan comentó que había sentido que los chicos del gimnasio me miraban mucho más. Me sorprendió oírle decir que le agradaba que otros chicos me miraran de esa manera. Probamos algunas posturas novedosas , pero los dos sentíamos que nuestra vida sexual estaba en la rutina. Fue a lo largo de una comida con una aceptable amiga que nuestra vida sexual se encaminó hacia un gran cambio.

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

Sabes qué, Megan, parece que nosotras dos nos encontramos prácticamente desnudas y nuestros hombres calientes están absolutamente vestidos. Voy a contribuir a Sam a quitarse algo de ropa si te parece bien. Te voy a dejar a ti de qué manera está vestido tu marido, ha dicho Taylor, quitándole la camisa a Sam.

Mi estómago se revolvía mientras bajábamos las escaleras. La mano de Sam se encontraba muy ardiente manteniendo la mía. Tenía que aceptar que era increíble , un enorme televisor y muchos recuerdos deportivos.

Bryan y yo éramos vírgenes cuando nos conocimos, pero nuestra virginidad acabó en la cama de mi dormitorio en la primavera de nuestro primer año. Habíamos pensado que aguardaríamos a estar en matrimonio para tener sexo, pero una noche de copas nos llevó a estar desnudos en mi cama. Una cosa llevó a la otra y la polla de Bryan encontró su camino en mi coño. Después de eso fuimos como niños que hallaron la llave de la tienda de dulces. En nuestro primer año nos fuimos a vivir juntos. Follábamos bastante pero no éramos muy imaginativos. La mayor parte de las ocasiones Bryan se encontraba encima o yo se encontraba encima para que él pudiese jugar con mis tetas mientras que follábamos. Por muy conservadores que fuésemos , nos encantaba follar.

Se encontraba en la verdad sobre Bryan – estaba muy feliz. Creo que se sintió un poco decepcionado en el momento en que le dije que el plan era solo una comida , nada más. Le dije que habíamos hablado de un intercambio suave pero que no creía estar lista para ello. Brian me aseguró que no haríamos nada con lo que me sintiese incómoda. Sé que las expectativas de Bryan se dispararon en el momento en que sus dedos encontraron mi coño chorreando después de nuestra charla.

Mi nombre es Megan y mi marido es Bryan. Yo mido 1,65 y peso 150, tengo el pelo color fresa, piel clara y gafas. Mi Bryan es 5′ 11 un tanto más de 200 libras, pelo negro obscuro con gafas. Los dos estamos un tanto en el lado nerd. Bryan, al igual que yo, siempre y en todo momento ha tenido un poco de relleno extra. Aunque no nos encontramos gordos , la mayoría de la gente nos consideraría gruesos. Llevamos tres años en matrimonio , nos casamos justo después de la facultad. Nos conocimos en el primer año de universidad y nos enamoramos.